El pequeño viajó con su madre y su hermana, ellas no resistieron las inclemencias del desierto de Arizona y murieron, a él, lo tenían bajo custodia estatal en Estados Unidos y finalmente, ha sido entregado a su padre.
Noticias Colombia.
No se conocían personalmente, cuando Víctro Hugo viajó a norteamérica Claudia, su esposa, estaba en embarazo del pequeño; solo habían hablado por teléfono y en vídeo de llamadas, su esperado reencuentro se da en circunstancias dolorosas tras la tragedia en el Desierto de Arizona. En agosto, Claudia tomó a sus dos hijos, a su niña María José de 10 años y Cristián que ya casi cumple 2, y con coyotes que se suponía debían dejarlos sanos y salvos en suelo estadounidenses, emprendieron el peligroso recorrido como ilegales. Con el objetivo de conseguir un mejor futuro, la colombiana Claudia Marcela Pineda, de 37 años, iba a encontrarse con su pareja. Eso no pudo ser, el desierto de Arizona no les dio chance de salir con vida luego de ser abandonados por el coyote que los estaba cruzando.
Para poder entrar a Estados Unidos, viajó hasta México, de ahí el objetivo era cruzar ese desierto, con un calor infernal y cientos de kilómetros sin nada alrededor. Este lugar se ha cobrado varias vidas de migrantes, muchos niños han perecido solos, juntos a sus padres y otros familiares. El pequeño Cristián es un 'verdadero milagro'. Él, junto a los cuerpos de su madre y su hermana, estaba en el condado de Yuma, en el área de Levee Road y County en Arizona.
Lo rescataron las autoridades estadounidenses y estuvo hospitalizado al cuidado de una tutora. El tema legal de su ingreso, el estatus migratorio de su padre y una prueba de ADN, se cruzaban en el camino. Desde que llegó a Estados Unidos, Víctor Hugo no había podido ver al pequeño Cristián.
Reencuentro esperado
“Es una felicidad muy grande recibir a mi hijo, pero todavía sigo con mi duelo por dentro por haber perdido a mi esposa a mi hija", dijo Morales, desde el aeropuerto donde esperaba a su hijo. Se lo entregaron este sábado, la terapeuta asignada para el caso lo llevaba de la mano.
"La verdadera felicidad para mí en este momento hubiera sido tenerlos a los tres juntos acá conmigo”, dijo entre lágrimas. A Morales, su madre decidió ir a acompañarlos para ayudarlos en esta relación y vida que empiezan juntos.
El caso sigue en investigación en Estados Unidos, pues el cruce fue ilegal y hubo una banda de coyotes involucrada. Además, la familia de Claudia ha pedido las cenizas de ella y la niña, sin embargo, su envio se ha dificultado. Morales ha tenido que invertir todos los recursos en los trámites para reunirse con su pequeño y en adecuar todo lo exigido por el Gobierno de Estados Unidos para que pudiera tener la custodia. Mientras en Tunja, Boyacá, la familia de la mujer, enfrenta el otro drama, la salud de su madre que empeoró al enterarse de las muertes.
La llamada de la tragedia: “Por favor ayúdeme”
El diario Telemundo sacó a la luz un angustiante audio que corresponde a la llamada de Claudia al 911 desde el desierto de Arizona. Se evidencia la desesperada petición de ayuda que hizo la mujer a las autoridades para que la rescatara a ella y sus hijos. De acuerdo a Telemundo, la madre colombiana y sus hijos fueron abandonados por la persona que los estaba ayudando a cruzar la frontera. El ‘coyote’. – Marcela Pineda: “Por favor ayúdeme”. – Agente del 911: “¿Cuántas personas vienen con usted?” – Marcela Pineda: “dos niños, por favor ayúdeme, me voy a desmayar”. Fueron fragmentos de la comunicación que mantuvo la colombiana con la persona que atendía la línea telefónica de emergencias. Al fondo se escucha un desgarrador grito de la niña María José que le decía a su madre entre llanto que tenía hambre. “¡Mami, tengo hambre!”, gritó la niña, a lo que Marcela le dice: “Ya mi amor”. De inmediato, el agente del 911 le preguntó si tenía WhatsApp. Posteriormente, le pidió revisar la aplicación porque le había enviado un mensaje, “para que acepte compartir las coordenadas”. Lamentablemente, el equipo de ayuda no pudo llegar a tiempo, ya que al apagarse el celular, se perdió el rastro de la mujer y sus hijos. Tenía muy poca carga en su celular.
Lea también: