Reconocido por su habilidad, su influencia cultural y su perseverancia, su legado vive en cada nota.

Noticias Colombia. Plinio Córdoba Valencia, una figura icónica en el jazz nacional, falleció a los 89 años, según confirmó su amigo cercano Armando en una entrevista con La W. Su partida marca el cierre de un capítulo fundamental para la historia musical de Colombia.

Por más de cinco décadas, Córdoba vivió en su casa de la avenida Caracas con calle 60, en Bogotá, consolidándose como un pilar del jazz local. Reconocido por su maestría en la batería, fue uno de los pioneros que permitió que este género musical echara raíces en el país, formando parte de escenarios, grabaciones y comunidades musicales que hoy celebran su herencia.

Según relató Armando desde la iglesia donde se celebró la misa de despedida, Córdoba se fue “tranquilo”: “Muy triste, pero a la vez muy bien. … él se fue tranquilo … lo vi tranquilo”. También confesó que Plinio le pidió que no se marchara todavía, pero tuvo la paz de acompañarlo al final. “El médico me dijo que lo veía mal, que sus pulmones no daban más”, agregó, haciendo eco de su delicado estado de salud en sus últimos días.

Su legado en la cultura colombiana

Plinio Córdoba no solo fue un baterista virtuoso: su trabajo representó un puente entre generaciones. Su estilo transmitía precisión, sensibilidad y una energía que resonaba más allá de los golpes sobre la piel del tambor. A través de los años, inspiró a jóvenes músicos, contribuyó al crecimiento del jazz en Colombia y participó en la formación de nuevos talentos. Su impacto trasciende lo técnico: su batería fue voz de una memoria colectiva, testigo vivo de la evolución musical del país.