La discusión sobre una “contribución justa” toma fuerza.
Noticias Colombia.
En Colombia, el 67 % del tráfico de internet es consumido por solo tres plataformas: Google, Meta (propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram) y TikTok. Estas empresas han transformado la forma en que nos comunicamos, informamos y entretenemos. Sin embargo, detrás del clic, el video y el mensaje hay una infraestructura costosa que no pagan ellas, sino los operadores de telecomunicaciones.
Gremios del sector han advertido que esta situación es injusta y cada vez más insostenible. Mientras los grandes de Silicon Valley recogen miles de millones de dólares en publicidad, son empresas como Claro, Movistar, Tigo y WOM las que asumen el costo de mantener y expandir las redes, una inversión multimillonaria que no está siendo compensada por el modelo actual.
Más datos, menos ingresos
El consumo de datos en Colombia crece a una tasa del 25 % anual, impulsado por el auge del video, las redes sociales y el entretenimiento en línea. A pesar de eso, el ingreso promedio mensual por usuario ha caído casi un 70 % en la última década, según cifras del sector.
¿Por qué? Porque los operadores deben mantener precios bajos para competir, mientras que el volumen de tráfico no para de aumentar. El resultado: menos ingresos, más inversión y una presión creciente sobre la sostenibilidad del sistema.
¿Contribución justa o nuevo impuesto?
Los gremios están planteando un debate urgente: ¿deberían las plataformas que más tráfico generan contribuir económicamente al mantenimiento de las redes que usan?
Esta discusión, conocida como el principio del “fair share” (contribución justa), ha tomado fuerza en países de Europa y América Latina. El argumento es sencillo: si una empresa usa intensivamente una red que no mantiene, debería aportar para sostenerla.
Las plataformas, por su parte, argumentan que ya invierten en centros de datos, cables submarinos y otros elementos de infraestructura. Pero en muchos países —incluido Colombia— no hay un pago directo por el uso de redes locales, ni una tributación proporcional a sus ganancias.