Tamá, el oso de anteojos que pasó 11 años bajo cuidado humano, falleció durante un traslado aéreo en su proceso de liberación. Autoridades ambientales lamentan la pérdida del símbolo de conservación.

Noticias Colombia.

Tamá, el oso de anteojos que permaneció durante 11 años en un proceso de rehabilitación, murió por complicaciones respiratorias mientras era trasladado por vía aérea para su liberación en el hábitat natural.

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Tamá, el emblemático oso de anteojos que durante más de una década permaneció bajo cuidado humano, falleció este miércoles 17 de diciembre mientras era trasladado por vía aérea en la fase final de su proceso de retorno al hábitat natural.

Este mamifero, según informacipon de Parques Nacional no se podía dejar en Chingaza, porque nació en el PNN Tamá y la norma indica que al ser liberado debe ser en su lugar de origen, especialmente por las características genéticas que se deben mantener en las poblaciones.

El deceso fue confirmado por Parques Nacionales Naturales (PNN) y la Fundación Parque Jaime Duque, entidades que acompañaron el riguroso proceso de rehabilitación del ejemplar, considerado un símbolo de los esfuerzos por la conservación de la fauna silvestre en el país.

Complicaciones respiratorias durante el traslado aéreo

Según el reporte oficial, el oso presentó dificultades respiratorias durante el vuelo, luego de que las condiciones meteorológicas adversas impidieran el aterrizaje en el punto previsto. Ante el riesgo, el equipo técnico decidió regresar al aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta, priorizando la seguridad del animal y del personal a cargo.

Fue durante este trayecto cuando el estado de salud de Tamá se agravó. Pese a que recibió atención médica inmediata y maniobras de reanimación, el animal no respondió a los procedimientos y finalmente falleció.

“Tamá presentó signos de dificultad respiratoria que fueron atendidos oportunamente. Sin embargo, no respondió a la atención médica prestada y, con profundo dolor, lo perdimos en su camino hacia la libertad”, señalaron las entidades en un comunicado conjunto.

Un proceso de liberación planeado durante tres años

La liberación de Tamá hacía parte de un plan estructurado durante tres años, respaldado por varias organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas el Santuario del Oso de Anteojos, la Fundación Wii, la CAR Cundinamarca, Corpoguavio, Corponor e Inparques Venezuela.

De acuerdo con las autoridades ambientales, el ejemplar había superado satisfactoriamente los protocolos médicos, etológicos y técnicos, lo que permitió dar inicio al traslado el pasado 16 de diciembre. No obstante, el desenlace fue inesperado.

Autoridades iniciaron protocolos científicos y legales

Tras el aterrizaje de emergencia en Cúcuta, las entidades ambientales activaron los procedimientos correspondientes para determinar, bajo criterios científicos, las causas exactas de la muerte del oso.

PNN y la Fundación Parque Jaime Duque reiteraron que todo el proceso se desarrolló bajo estrictos principios técnicos, éticos y científicos, con el bienestar del animal como prioridad absoluta.

La historia de Tamá mostró lo complejo y desafiante que es cada proceso de reintroducción de especies. Aunque se cuente con la mejor tecnología, protocolos rigurosos y seguimiento constante, los riesgos siempre están presentes.

Tamá pesa más de 174 kilos, es un oso fuerte, mide cerca de 1,85 m y se encuentra en excelente estado de salud. Mientras se hidrata, se prepara para salir de Cúcuta rumbo al PNN Tamá. Con monitoreo satelital, su regreso será acompañado paso a paso. 🐻💧 #TamáVuelveACasa pic.twitter.com/j99CEYZHtV— Parques Nacionales Naturales de Colombia (@ParquesColombia) December 17, 2025

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