La canción decembrina que desafió al diablo y conquistó a Colombia.
Noticias Colombia.
En la vastedad del Caribe colombiano, donde la música late al ritmo de los tambores y las historias se tejen con la brisa del mar, nació una de las canciones más emblemáticas de la Navidad colombiana.
Sin embargo, detrás de sus acordes alegres y su letra aparentemente sencilla, se esconde un caleidoscopio de romance, cultura y superstición.
La historia de esta canción nos remonta a la década de los 40 en Ciénaga, Magdalena, un pueblo en plena bonanza bananera.
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Allí, en un rincón de este dinámico puerto, emergió un lugar llamado La Tranca, propiedad de la familia Rodríguez Izquierdo.
Este establecimiento se convirtió en un epicentro de socialización, en parte gracias a su famosa bebida: el ron de vinola, un licor artesanal inspirado en el guándolo santandereano, con un toque especial de piña fermentada.
Pero lo que realmente hacía vibrar La Tranca no era solo el ron. Era la presencia de Lola Hurtado, una joven cuyo carisma y belleza cautivaron a todos, incluido un trovador que marcó la historia de la música colombiana: Guillermo Buitrago.
Conocido como el "Trovador del Magdalena", Buitrago frecuentaba el lugar no solo por el licor, sino para conquistar a Lola con sus serenatas.
Plaza Estación Ferrocarril Ciénaga. Antigua Estación del tren de Ciénaga..
De aquellos encuentros nació una canción inmortal. El Ron de Vinola es una oda a las reuniones festivas, al amor no correspondido y al espíritu alegre de una época que aún perdura en las fiestas decembrinas de Colombia.
Cuando la música enfrentó al mito
Sin embargo, en algunas regiones del país, El Ron de Vinola no fue siempre bien recibido. En ciudades como Ibagué, la canción se envolvió en un halo de misterio que combinaba el folklore local con el miedo a lo desconocido.
La leyenda más famosa asocia la canción con el desaparecido club Baltazar, donde, según los relatos, una noche de fiesta terminó en tragedia.
Dicen que un hombre misterioso, con un aire sobrenatural, bailó al compás de El Ron de Vinola hasta que su verdadera identidad se reveló: era el mismo Diablo, y su presencia desató el caos.
Este mito se convirtió en una advertencia moral, una historia que los mayores contaban a los jóvenes para evitar la tentación de las fiestas "pecaminosas". En el imaginario colectivo, la canción quedó vinculada al peligro, aunque su popularidad nunca decayó.
Una de las canciones más escuchadas en diciembre
A pesar de las leyendas, El Ron de Vinola sigue siendo una de las melodías más queridas durante las festividades de fin de año en Colombia.
Guillermo Buitrago, quien falleció a los 29 años, dejó un legado musical que ha traspasado generaciones, popularizando el vallenato en todo el país y consolidándose como un referente de la música tradicional.
Hoy, El Ron de Vinola es mucho más que una canción. Es un testimonio de cómo la música puede capturar la esencia de un tiempo, un lugar y un sentimiento.
Así que, cuando la escuches este diciembre, recuerda la historia detrás de sus versos: el trovador enamorado, la belleza de Lola, el sabor del ron artesanal y las leyendas que la envolvieron en misterio.