Su misión principal es disuadir la presencia de fauna, especialmente durante los entrenamientos de pilotos militares en aeronaves de ala rotatoria, asegurando así la protección de las aeronaves y tripulaciones.

Noticias Colombia.

En el Comando Aéreo de Combate No. 4 (CACOM 4) en Melgar, Tolima, Emy, una pastor belga malinois de cinco años, se ha convertido en una pieza clave de la seguridad aérea, al formar parte del programa B.A.S.H. (Bird/Wildlife Aircraft Strike Hazard), que busca reducir las colisiones entre fauna silvestre y aeronaves.

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Emy ha sido entrenada en la Escuela de Instrucción Canino Militar de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, donde aprendió a realizar tareas específicas para controlar el riesgo que representan las aves y otros animales que pueden ingresar a las zonas operativas.

Su principal misión es disuadir la presencia de fauna, especialmente durante los entrenamientos de pilotos militares en aeronaves de ala rotatoria. Capacitada en obediencia básica, ejercicios cognitivos y técnicas especializadas en el control de aves, Emy ha demostrado ser una aliada invaluable para la seguridad operativa.

Fotos: Fuerza Aeroespacial Colombiana

La presencia de Emy ha sido fundamental para prevenir accidentes aéreos. Con su entrenamiento, no solo protege las aeronaves, sino que también garantiza la seguridad de las tripulaciones y de la fauna local, contribuyendo a la preservación de ambas.

Emy y su manejador: un equipo clave para garantizar la seguridad de las aeronaves

Desde las primeras horas del día, a las seis de la mañana, Emy patrulla el área junto a su manejador, el Soldado Profesional Andrés Felipe Arias Limas. Juntos, en coordinación con la torre de control y el equipo de bomberos, mantienen vigilada la zona ante cualquier alerta. Usando comandos de voz, señales y silbidos, Emy dispersa a las aves sin causarles daño, asegurando que el área de maniobras se mantenga despejada.

“La obediencia y el trabajo en equipo son clave. Ella responde a cada señal con precisión, y eso nos permite mantener despejada el área de maniobra de manera segura”, destaca Arias Limas, quien lidera el entrenamiento continuo de la perra.

La integración de Emy al equipo del CACOM 4 no solo representa un avance significativo en las medidas preventivas de seguridad, sino que también simboliza el compromiso de la Fuerza Aérea Colombiana con la vida, la naturaleza y la excelencia operativa.

“Con un profundo sentido de pertenencia y orgullo, damos la bienvenida a Emy, quien con su instinto y disciplina se convierte en una parte fundamental de nuestra familia. Sus pasos en tierra son la garantía de seguridad para quienes surcan el cielo colombiano”, señalaron desde el comando.

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