El paso de los años dejó al descubierto normas que hoy generan sorpresa.

Noticias Colombia.

Colombia, como muchos países, arrastra en su historia un conjunto de leyes que hoy parecerían parte de una sátira política o una mala comedia. Pero no lo son. Fueron reales, firmadas, publicadas y obedecidas —al menos en papel—. Algunas ya fueron derogadas. Otras, increíblemente, siguen vigentes, aunque en la práctica contradicen toda la legislación moderna. A continuación, cinco ejemplos que muestran hasta dónde ha llegado el absurdo en nuestra historia legislativa.

Ley 62 de 1887: se prohíbe la importación de chinos para cualquier tipo de trabajo A finales del siglo XIX, cuando Panamá aún era parte de Colombia, se planteaba la construcción de un canal interoceánico. Entre las posibilidades, se contempló contratar mano de obra china. Sin embargo, voces influyentes —incluido el entonces presidente Rafael Núñez— manifestaron una abierta hostilidad hacia la llamada “raza amarilla”. En ese contexto, el vicepresidente Licio Pacheón firmó una ley que literalmente prohibía la entrada de chinos para trabajar en el país. Siga leyendo: «Colombia pierde más hielo»: uno de los nevados del país agoniza y podría desaparecer en los próximos cinco años

¿Lo más insólito? Esta ley aún está vigente. Aunque contradice la Constitución y las normas migratorias actuales, nunca ha sido derogada formalmente. Hoy en día, empresas chinas participan activamente en proyectos nacionales, como la construcción del metro de Bogotá, lo que convierte a esta ley en una reliquia inútil pero aún escrita en los libros oficiales.

Ley 66 de 1874: reducción y civilización de las “tribus indígenas” Esta norma establecía la creación de una “junta general” encargada de “dirigir, inspeccionar y reglamentar” la reducción y civilización de los pueblos indígenas del país. El lenguaje es tan violento como el espíritu de la ley: se asumía que las comunidades indígenas eran salvajes que debían ser convertidas al “orden nacional”.

Los metros cuadrados más caros de Colombia: barrios donde solo unos pocos pueden vivir

Aunque la Constitución de 1991 reconoció a Colombia como un Estado pluriétnico y multicultural, esta ley siguió vigente por más de un siglo. Solo fue oficialmente derogada en 2021, lo que deja en evidencia lo lento que puede ser el país para cerrar capítulos de discriminación institucionalizada.

Ley 85 de 1916: perder la ciudadanía por emborracharse En un intento por moralizar a la población, esta ley permitía suspender la ciudadanía colombiana a quien fuera sorprendido en estado de embriaguez. Una sanción extrema para una conducta que, aunque pueda ser reprochable en ciertos contextos, nunca debería tocar los derechos fundamentales.

Lo curioso es que en países como Alemania, brindar con una cerveza es parte del proceso para obtener la nacionalidad: hacen del alcohol un símbolo cultural, no un motivo de castigo. En Colombia, hace poco más de un siglo, podía costarte los derechos civiles.

Acuerdo 1 de 1918 del Consejo de Bogotá: prohibida la mendicidad La pobreza no se combate con decretos, pero eso no impidió que en 1918 el Consejo de Bogotá aprobara un acuerdo que prohibía la mendicidad en la ciudad. La lógica era tan absurda como cruel: si está prohibido pedir limosna, entonces la pobreza se elimina por decreto.

Esta medida, más que resolver un problema social, criminalizaba a los más vulnerables, empujándolos aún más a los márgenes. Una idea que, aunque parezca superada, aún resuena en ciertas propuestas populistas del presente.

´

Lea:

https://tubarco.news/las-ciudades-colombianas-que-ya-no-caben-en-si-mismas-hasta-donde-creceran/