Nuevas áreas de anidación quedaron incluidas dentro del perímetro oficial de conservación.

Noticias Colombia.

Colombia dio un paso importante en materia ambiental con la ampliación del Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón y Playona, una de las zonas protegidas más importantes del Caribe colombiano. Según informó Parques Nacionales Naturales de Colombia, desde el pasado 20 de mayo el territorio pasó de tener 26.232,71 hectáreas a 89.260,9, prácticamente triplicando su tamaño.

Con esta expansión, el área protegida también estrenó nombre y ahora se conocerá como Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón, Playona, San Francisco y Cabo Tiburón.

La ampliación representa casi 63.000 nuevas hectáreas destinadas a la conservación de ecosistemas estratégicos en el departamento del Chocó, muy cerca de la frontera con Panamá.

Un refugio vital para las tortugas marinas del Caribe colombiano

De acuerdo con Parques Nacionales Naturales de Colombia, el Santuario reúne arrecifes de coral, manglares, pastos marinos, isolotes y otras zonas fundamentales para la biodiversidad marina. Además, es considerado “el área de anidación más importante” para especies como la tortuga caná y la tortuga carey en el Caribe colombiano.

También funciona como hábitat estratégico para la tortuga verde y la cabezona, especies que dependen de estos ecosistemas para sobrevivir.

Uno de los puntos más relevantes de la ampliación es que varias zonas de anidación y ecosistemas que antes estaban por fuera del perímetro oficial ahora quedaron integrados al Santuario, fortaleciendo así la protección ambiental en esta región.

Las comunidades de Acandí fueron claves en la ampliación

Más allá de la riqueza natural, este territorio ha sido reconocido por su modelo de gestión. Según explicó Parques Nacionales Naturales de Colombia, desde su declaratoria en 2013 funciona bajo un Esquema de Manejo Conjunto entre la entidad y los consejos comunitarios Cocomanorte, Cocomaseco y Cocomasur.

Ese modelo permite que las comunidades de Acandí participen directamente en las decisiones sobre el territorio que habitan.

De hecho, fueron los propios consejos comunitarios, junto con Parques Nacionales, quienes lideraron el proceso que hizo posible la ampliación del Santuario. El trabajo, construido desde las comunidades, busca proteger no solo la biodiversidad, sino también la cultura y las dinámicas tradicionales de la región.

La ampliación hace parte de una apuesta ambiental más grande

Este avance también se conecta con Herencia Colombia, considerada “la iniciativa de conservación más ambiciosa del país”, enfocada en garantizar la protección de más de 40 millones de hectáreas en el largo plazo.

De acuerdo con Parques Nacionales Naturales de Colombia, la estrategia está alineada con metas internacionales de biodiversidad y cambio climático, incluida la meta global 30x30, que busca proteger el 30 % del planeta antes de 2030.

Le puede interesar: Este municipio del Pacífico colombiano cautiva turistas: sus termales son uno de los grandes atractivos