Las predicciones indican que los viajes dejarán atrás los planes tradicionales.
La manera de viajar está cambiando a una velocidad inesperada y, según el más reciente informe global de Booking.com, en 2026 este hábito se convertirá en una extensión directa de la identidad de cada viajero. La compañía recopiló las respuestas de más de 29.000 personas de 33 países, y con ellas trazó un panorama en el que los desplazamientos dejarán de ser rutas tradicionales para transformarse en aventuras profundamente personalizadas. La principal conclusión del estudio es clara: los individuos están listos para abandonar los itinerarios previsibles y sustituirlos por experiencias guiadas por emociones, intereses genuinos o deseos que antes parecían excéntricos o demasiado arriesgados.
James Waters, director comercial de la plataforma, resume esta tendencia afirmando que los viajes del próximo año funcionarán como un espejo emocional: cada ruta será una declaración personal de gustos, identidad y aspiraciones.
Fantasía, tecnología, bienestar y espiritualidad: los nuevos motores del turismo
Las predicciones señalan un comportamiento diverso, donde la creatividad y la búsqueda de bienestar ocupan un papel protagónico. Una de las corrientes más llamativas es la de los “viajes de cuento”, impulsada por la influencia de la literatura y el cine. En Colombia, casi nueve de cada diez viajeros se muestran interesados en visitar lugares inspirados en mundos fantásticos, mientras que más de la mitad afirma que estaría dispuesta a participar en retiros inmersivos basados en historias de ficción o juegos de rol.
En paralelo, surge la era de las “vacaciones inteligentes”, marcada por alojamientos en los que la presencia de robots y sistemas automatizados no solo es aceptada, sino deseada. El 90% de los colombianos encuestados reservaría una casa equipada con asistentes humanoides, especialmente si facilitan tareas domésticas o promueven el uso responsable de los recursos.
Otra tendencia creciente es la de los “viajes a prueba”, orientados a medir la compatibilidad en relaciones románticas, familiares e incluso laborales. Una amplia mayoría en Colombia asegura que utilizaría un viaje para descubrir si realmente existe sincronía emocional con otra persona, y muchos estarían dispuestos a desplazarse a zonas remotas para observar cómo reacciona su compañero ante situaciones incómodas.
La comida, los astros y la nostalgia impulsan nuevas motivaciones
La gastronomía también se convierte en un motor de viaje. El 78% de los viajeros colombianos asegura que compraría productos culinarios de alta calidad como recuerdo, y un 70% elegiría destinos reconocidos por su cultura gastronómica para enriquecer su despensa y su experiencia sensorial.
El informe también destaca el auge de las “rutas astrales”, un fenómeno en el que la astrología y las prácticas místicas influyen directamente en las decisiones de viaje. Desde cancelar planes por recomendaciones espirituales hasta ajustarlos por fases lunares o movimientos planetarios, esta tendencia refleja una búsqueda de sentido más holística.
En cuanto al bienestar, las “escapadas con brillo” describen un escenario donde el cuidado de la piel y la tecnología avanzada se combinan para crear experiencias personalizadas. En Colombia, más del 90% de los encuestados afirma que elegiría un viaje enfocado en tratamientos dermocosméticos, incluso apoyándose en inteligencia artificial para seleccionar el destino ideal según sus necesidades.
Silencio, memoria y espontaneidad: el lujo que buscan los viajeros
La necesidad de pausa y contemplación también gana terreno. Más de la mitad de los colombianos planea vacaciones para acercarse a la naturaleza, y un grupo significativo busca actividades que fomenten el silencio, la paciencia y la introspección. Son los llamados “hobbies silenciosos”, que privilegian el ritmo pausado y las rutinas meditativas.