El canino fue llevado al Centro de Bienestar Animal, donde recibió tratamiento y recomendaciones para su recuperación.

Noticias Cali.

La violencia volvió a golpear a Cali y dejó una profunda huella en la ciudad. En la madrugada del martes 16 de diciembre, un ataque con explosivos interrumpió la tranquilidad del barrio Mariano Ramos, en el suroriente de la capital vallecaucana, cobrando la vida de dos policías que realizaban labores de patrullaje.

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El hecho ocurrió mientras los uniformados adelantaban labores de vigilancia en la zona cuando la detonación de un artefacto explosivo los sorprendió. La magnitud del ataque no solo fue fatal para los policías, sino que también causó afectaciones a residentes del sector, entre ellos Zafir, un canino que se encontraba cerca del lugar de la explosión.

Tras el estallido, el tutor del animal relató que notó a Zafir visiblemente asustado y con dificultades para apoyarse. Ante la situación, acudió de inmediato a las autoridades, quienes le indicaron trasladarlo al Centro de Bienestar Animal para recibir atención veterinaria especializada.

"Siendo aproximadamente las 3:30 a. m., yo estaba durmiendo y sentí que mi colchón se levantó conmigo, un estruendo muy fuerte… las ventanas destruidas, tumbó la pared de un lado de la casa, entré en shock. Cuando subí a la terraza vi que el perrito estaba cojeando y muy asustado", describió el tutor de Zafir al relatar cómo vivió el estallido que sacudió el barrio Mariano Ramos.

Desde esta entidad se informó que el perro ingresó consciente, activo y con un trauma de tejidos blandos, sin compromiso de órganos vitales. El equipo médico confirmó que su estado general era estable.

El médico veterinario Juan Esteban Herrera, líder de Servicios Veterinarios del Centro de Bienestar Animal, explicó que tras la valoración clínica se procedió con el tratamiento correspondiente. “Se medicó con analgésicos y antiinflamatorios; se entregó fórmula médica y se brindó un parte de tranquilidad a su tutor, junto con las recomendaciones necesarias para su recuperación en casa”, indicó el profesional.

Entre las indicaciones entregadas al cuidador de Zafir se encuentran el reposo, la administración estricta del tratamiento formulado, una hidratación constante, alimentación adecuada y actividades de enriquecimiento ambiental, orientadas a proteger tanto su recuperación física como su bienestar emocional.

Mientras la ciudad continúa conmocionada por la pérdida de los dos policías, la historia de Zafir se suma como un recordatorio del impacto que este tipo de hechos violentos tiene no solo en las personas, sino también en los animales que comparten los entornos afectados por la violencia.

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