El exciclista rechazó públicamente las acusaciones en su contra y se enfrentó a quienes intervinieron su monumento con pintura y una réplica de fusil.
Noticias Colombia.
Luis Alberto «Lucho» Herrera, uno de los íconos más grandes del ciclismo colombiano, ha quedado en el centro de una controversia judicial y social tras ser mencionado en el testimonio de tres exparamilitares ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Según el expediente revelado por Noticias Uno, el exciclista estaría involucrado en la desaparición forzada y asesinato de cuatro campesinos en Fusagasugá, ocurrida en 2002 en inmediaciones de una finca que sería de su propiedad.
Los testimonios provienen de Luis Fernando Gómez Flórez, alias Ojitos, integrante de las Autodefensas Campesinas del Casanare; Héctor Díaz Gaitán, alias Camargo; y Óscar Andrés Huertas Sarmiento, alias Menudencias. En sus declaraciones, aseguran que Herrera habría entregado 40 millones de pesos para que “recogieran a unos milicianos que supuestamente lo iban a secuestrar”.
Las víctimas fueron identificadas como Gonzalo Guerrero Jiménez, Víctor Manuel Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Diuviseldo Torres Vega. Según los exparamilitares, se hicieron pasar por agentes del extinto DAS, capturaron a los campesinos y los trasladaron en una camioneta Hilux a una finca que atribuyen al ciclista. Allí, relataron, los asesinaron, desmembraron y sepultaron.
La respuesta de Herrera
En un comunicado oficial, Lucho Herrera negó tajantemente las acusaciones y calificó las versiones como falsas y provenientes de personas que ya han sido “condenadas anticipadamente por delitos graves” y que buscan beneficios judiciales a través de declaraciones sin sustento.
“Jamás he pertenecido a organizaciones criminales ni he pretendido causar daño a persona alguna”, expresó Herrera. “Mi vida la he dedicado al deporte y, tras mi retiro, a trabajar de forma honesta”.
Añadió que en 2016 otorgó poder a sus abogados para promover denuncias ante la Fiscalía frente a versiones que consideró infundadas. Dijo estar dispuesto a declarar públicamente cuando conozca con claridad los cargos y aseguró que demostrará su inocencia.
Protesta simbólica y confrontación
La noticia ha generado manifestaciones en Fusagasugá, donde se erige una estatua en honor a sus logros deportivos. La escultura, símbolo de orgullo local, fue intervenida por manifestantes que la pintaron y le colocaron una réplica de un fusil al hombro.
En un video ampliamente difundido en redes, Lucho Herrera llegó al lugar y encaró directamente a los manifestantes. “Ustedes no pueden enlodar el nombre de una persona”, expresó, visiblemente afectado. “Yo estoy dando la cara acá porque me duelen estas cosas”.
Un manifestante respondió: “No estamos diciendo que sean sus víctimas, eso lo tiene que declarar el Estado”. Ante la tensión del momento, Herrera reiteró: “Allá nos vamos a ver, en los estrados”.
En Colombia el sistema judicial es tan paupérrimo que la gente toma atribuciones de condenar cuando no se ha realizado juicio alguno, si Lucho Herrera es inocente es muy seguro que a estas personas no les toca responder por nada.
— 🅅🄰🄻🄳🄰🄹🄴🄸🅁 (@DJHVALDAJEIR) April 25, 2025
El país de la injuria.pic.twitter.com/M4HBWRe80S





























