Los jóvenes extranjeros habían llegado a seguir la celebración cuando quedaron atrapados en medio de un tiroteo.
Noticias Colombia.
La noche de Carnaval en el barrio Montecristo, en Barranquilla, pasó abruptamente de la fiesta al terror. En cuestión de segundos, la música se apagó, las risas quedaron suspendidas y el caos se adueñó de una tienda de la carrera 55 con calle 50, donde un tiroteo dejó a tres turistas extranjeros tendidos en el piso, heridos de gravedad.
El desconcierto fue inmediato. Testigos describen un momento de absoluta confusión: gritos, gente corriendo en distintas direcciones y los disparos que rompieron la noche festiva. En medio del estruendo quedaron inmóviles Motte Cyprien Loic, de 20 años y nacionalidad francesa; Teo María Starostenko, de 24 años y de nacionalidad italiana; y Jacob Benjamín Sedgwick, de 23 años y nacionalidad inglesa. Todos habían estado disfrutando de eventos cercanos y habrían llegado al lugar simplemente para continuar la celebración.
Videos que circularon en redes sociales mostraron la angustia de quienes intentaban ayudar a los heridos mientras pedían auxilio desesperadamente. Minutos después, las patrullas de la Policía llegaron para asegurar el área y trasladar a los turistas a un centro médico, donde permanecen bajo atención especializada.
El teniente coronel Belkin Villareal, comandante operativo de la Policía Metropolitana, informó que se activó de inmediato un plan de búsqueda e investigación para esclarecer el ataque. La Seccional de Investigación Criminal, en coordinación con la Fiscalía, intenta reconstruir el recorrido de los atacantes y el posible móvil del tiroteo. Las autoridades mantienen reserva sobre más detalles, pero aseguran que ya se trabaja con varios testimonios clave.
Durante el fin de semana de Carnaval, los operativos de seguridad dejaron importantes resultados: 14 armas de fuego incautadas, 269 armas blancas retiradas de circulación y la recuperación de seis vehículos robados entre carros y motos. Estos controles se reforzaron ante la elevada afluencia de visitantes y el incremento de fiestas en toda la ciudad.
En paralelo, la Policía atendió más de 12.000 llamadas de emergencia, la mayoría relacionadas con riñas y alteraciones a la tranquilidad. Se impusieron 760 comparendos y 262 personas fueron trasladadas a la UCJ por conductas que afectaban la convivencia. Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad de Montecristo exige mayor presencia policial para evitar que hechos como este opaquen la celebración más emblemática de la ciudad.
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