Dos de los tres perros que transportaba sobrevivieron al impacto.

Noticia Internacional.

Cuando Seuk Kim despegó de Maryland el pasado fin de semana, su misión era la misma que había abrazado durante años: rescatar animales necesitados y llevarlos a un lugar seguro.

Este piloto surcoreano, que emigró a Estados Unidos persiguiendo el sueño de volar, convirtió su pasión en una labor altruista que tocó vidas incontables.

Sin embargo, el vuelo del domingo 24 de noviembre se tornó trágico. Su avioneta, un Mooney M20J 1986, se estrelló en las montañas nevadas de Catskill, Nueva York.

El accidente cobró la vida de Kim, de 49 años, y de uno de los perros que transportaba.

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Sorprendentemente, los otros dos cachorros sobrevivieron, un testimonio de la resiliencia y el espíritu de los animales que tanto amaba.

Kim era más que un piloto; era un héroe para la comunidad animalista

Desde que obtuvo su licencia de vuelo hace unos años, realizó cientos de rescates, transportando gatos y perros desde refugios saturados, zonas afectadas por desastres naturales o situaciones extremas hasta lugares donde podrían recibir una segunda oportunidad.

Incluso en las condiciones más adversas, siempre respondía con una sonrisa y un “por supuesto, puedo hacerlo”.

Uno de los perros sobrevivientes, Whisky, un cachorro mezcla de labrador de 4 meses, fue hallado acurrucado en la nieve con fracturas en ambas patas.

A pesar de sus heridas, mostró signos de recuperación en un hospital veterinario en Connecticut, donde ya recibe cuidados.

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El otro sobreviviente, Pluto, un pequeño Yorkshire terrier, sufrió heridas leves y ya se encuentra bajo el cuidado del refugio que lo esperaba en Nueva York.

Seuk Kim no solo salvaba vidas animales, sino que también inspiraba a otros a hacer lo mismo.

Reunió a pilotos para formar una red de rescate aéreo, mostrando que, con un poco de voluntad, la bondad puede alzar vuelo. Entre sus logros, destaca el transporte de "Connie, el perro del contenedor", que fue rescatado de un contenedor de transporte en Houston, y su ayuda tras el huracán Helene, donde no solo transportó animales, sino que también llevó suministros a comunidades afectadas. .

Sydney Galley, colega de rescates aéreos, lo describió como alguien con un corazón puro, que jamás buscó reconocimiento. “No hay muchas personas como Seuk en este mundo. Siempre puso a otros antes que a sí mismo”, dijo a Telemundo.