Entre los desaparecidos hay 291 extranjeros, incluidos 105 ciudadanos indios, según la Junta de Turismo de Nepal.
Noticia Internacional.
Una devastadora inundación en Nepal golpeó este miércoles 26 de agosto el distrito montañoso de Rasuwa, en la frontera con Tíbet, después de que el río Bhote Koshi se desbordara de manera repentina. La corriente arrasó viviendas, vehículos, carreteras, puentes y diferentes infraestructuras. Imágenes difundidas por medios locales e internacionales muestran la magnitud de la emergencia, con zonas completamente cubiertas por agua, lodo y escombros.
El balance de víctimas permanece en actualización mientras avanzan las labores de búsqueda. La Policía de Nepal informó oficialmente de 18 personas fallecidas en su último reporte disponible, mientras medios internacionales como Associated Press elevaron posteriormente la cifra a al menos 22 muertos. También permanecen desaparecidas personas de las fuerzas de seguridad que se encontraban en la zona fronteriza.
Cientos de personas siguen sin ser localizadas
Uno de los datos que más dimensiona la tragedia corresponde a las personas cuyo paradero aún se desconoce. La Junta de Turismo de Nepal reportó 384 viajeros desaparecidos, entre ellos 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepaleses. En el listado aparecen 105 ciudadanos de India, además de personas de Reino Unido, Malasia, Sudáfrica, Estados Unidos, Australia y Países Bajos. Algunos de los viajeros se dirigían hacia el Tíbet, incluidos peregrinos que tenían como destino el monte Kailash.
La emergencia también provocó graves daños en la infraestructura. Siete proyectos hidroeléctricos resultaron afectados, con 431,1 megavatios de capacidad fuera de operación. Carreteras y puentes quedaron destruidos o seriamente afectados, complicando el acceso de los equipos de rescate a las zonas más golpeadas. Del otro lado de la frontera, en Tíbet, un deslizamiento también causó graves daños en el área del puerto de Gyirong.
Las autoridades todavía investigan qué provocó la repentina crecida del río. Reuters informó sobre la hipótesis de que un terremoto de magnitud 4,4 pudo haber desencadenado una avalancha de hielo y roca, bloqueando temporalmente un afluente y provocando posteriormente la liberación súbita de una gran cantidad de agua. Sin embargo, esta explicación aún no ha sido confirmada definitivamente. Mientras tanto, el Ejército y la Policía de Nepal continúan las operaciones de búsqueda y rescate, en medio de carreteras destruidas, fuertes corrientes y condiciones complejas en la zona montañosa.





























