La banda de atracadores llegó en un carro polarizado hasta el lugar de trabajo de las víctimas, uno descendió y luego de cometer el hurto, huyó en moto. Otro cómplice lo esperaba.
Noticias Bogotá.
Los constantes hechos de inseguridad tienen a Bogotá en medio del ojo del huracán; el homicidio de Miller, el niño futbolista y las protestas de motociclistas ante las nuevas acciones implementadas por la alcaldesa Claudia López para contrarrestar el delito, han sido los hechos más renombrados en las últimas horas.
A estas situaciones difíciles, se le suma otro caso que deja en evidencia cómo la delincuencia también tiene azotada a la ciudad de Bogotá. Sucedió sobre eso 3:30 de la tarde de este lunes 4 de abril, en el barrio El Campín de la localidad de Teusaquillo, como reportaron medios locales. En una calle de ese sector se estacionó un carro particular gris oscuro con vidrios polarizados. Mientras sobre el andén se encontraban las víctimas, padre e hijo.
Ambos estaban a las afueras de un taller de motocicletas de alto cilindraje.
Luego de varios minutos y sin generar sospecha, del carro sale el atracador.
El sujeto los despojó de sus pertenencias y hubo un forcejeo, de inmediato el delincuente decidió disparar contra padre e hijo; por fortuna, los proyectiles se alojaron en la pared del lugar. Luego, en la escena hicieron aparición otros delincuentes. Uno de ellos un motorizado que parecía espectador, sin embargo, era el cómplice del individuo armado que lo estaba esperando para huir.