Claudia Villalba detalló las últimas conversaciones con su hija y aportó pistas clave sobre sus horas finales antes del crimen en Bogotá.
Noticias Bogotá.
Las declaraciones de Claudia Villalba, madre de Natalia Villalba, se han convertido en un elemento clave para comprender las horas previas al crimen que hoy conmociona a Bogotá. Su testimonio permite reconstruir los últimos momentos de la joven y aporta pistas que podrían ser determinantes para el rumbo de la investigación.
Según relató, la última conversación entre madre e hija ocurrió días antes de la desaparición, en un diálogo que, en apariencia, transcurrió con total normalidad. Natalia le comentó su intención de viajar fuera de la ciudad, una idea que finalmente descartó tras hablar con ella. Para su madre, ese fue el último contacto directo sin señales de alerta.
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No obstante, el jueves en la mañana se registró uno de los últimos mensajes conocidos, esta vez con una amiga cercana. En esa conversación, Natalia fue breve y contundente: aseguró que no podía recibir visitas porque estaba “ocupada”. Esa frase, que en otro contexto podría parecer cotidiana, hoy es una de las piezas más importantes del caso, pues sugiere que la joven no estaba sola en ese momento.
Horas después, la situación cambió drásticamente. Hacia la tarde de ese mismo jueves, Natalia dejó de responder llamadas y mensajes, lo que generó preocupación entre sus familiares. Inicialmente, pensaron que se trataba de un problema con el celular, incluso de un posible robo. Sin embargo, el silencio se prolongó y encendió las alarmas.
Otro punto que la madre dejó claro es que Natalia Villalba se encontraba soltera desde el año pasado. Según su versión, no tenía una relación sentimental vigente ni le había mencionado a su familia la existencia de una nueva pareja. Su último vínculo conocido había sido con un ciudadano extranjero, pero esa relación ya había terminado tiempo atrás.
Este detalle ha cobrado relevancia en medio de la investigación, ya que contrasta con la hipótesis de que la joven habría estado acompañada en sus últimas horas. La identidad de la persona o personas con las que se encontraba sigue siendo uno de los principales interrogantes.
El relato de Claudia Villalba permite establecer una secuencia que hoy guía las indagaciones: una última conversación familiar sin señales de riesgo, un mensaje clave en el que Natalia afirmó estar ocupada y, posteriormente, un silencio repentino que marcó el inicio de la incertidumbre.
En medio del dolor, la madre insiste en la necesidad de esclarecer lo ocurrido. Mientras avanzan las investigaciones, esas últimas palabras continúan siendo analizadas como una posible clave para entender qué pasó en las horas finales de Natalia Villalba.
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