Su madre estuvo ese 23 de octubre, pidiéndole que le devolviera a Salvador hasta que Miguel Meza se desconectó y no contestó más mensajes ni llamadas, a pesar de que el padre solo tenía permiso de unas horas para estar con el menor, "ese día no me recibieron la denuncia ni en policía ni en ninguna parte, fue hasta el lunes que me llamaron", denunció la mujer.
Noticias Cali.
Mientras Yakeline, la madre, en Cali debe procesar el dolor y despedirse de Salvador, de apenas 14 meses de edad, en Tumaco, Miguel Meza -padre del menor- enfrenta el proceso judicial por entre otros cargos -que aceptó- homicidio agravado, pero tendrán Fiscalía y Policía responder y explicar qué pasó con el proceso de denuncia. La madre de la víctima denunció que desde el mismo sábado 23 de octubre, acudió a una estación de policía para informar que el papá no devolvía al niño ni daba respuestas dónde lo tenía. Ella inicialmente creyó que se lo había llevado a Tumaco. "Yo voy hasta allá por él, digame dónde lo tiene Miguel", le escribió ella por WhatsApp.
El fatídico 23 de octubre
Miguel Meza tenía permiso de una hora para ver al niño, podía sacarlo de la casa, pero ese sábado, le dijo a la madre: "Olvídate del niño para toda tu gran pu#* vida". Ella fue a buscarlo a la casa de la familia en el oriente de Cali (barrio Pizamos), incluso en Yumbo y Jamundí donde tenía conocidos, llamó a varias personas cercanas, nadie le daba razón. Se comunicó con la familia en Tumaco, Nariño, donde le dijeron que no lo habían visto. Solo un primo, ese mismo sábado, le dijo que sí había al sujeto peron sin el niño Salvador. Según Yakeline, ella acudió ese mismo día a la policía y no le atendieron la denuncia. Fue a la Comisaría y no hubo atención, solo hubo le recepcionaron la queja por "retención arbitraria de la custodia". Miguel se desconectó ese día, después de insultarla, pedirle fotos de sus partes íntimas, reclamarle y al final decirle que lamentaría haberse 'burlado' y haberlo dejado. Aunque ella accedió a enviarle las fotos y vídeos íntimos, él nunca le mandó fotos, ni audios ni nada de Salvador.
Búsqueda desesperada
Dado que no le recibieron la denuncia, ella acudió a redes sociales, divulgó la foto y los datos, pidió ayudar para que quien viera al niño la llamara. Finalmente, entre lunes y martes se oficializó la denuncia tras la viralización de la desaparición. La Fiscalía ha dicho que desde el 23 de octubre recibió la denuncia, sin embargo, esto contradice lo denunciado por la madre. Informaron que incluso ese día, "la Policía Judicial intentó ubicar al menor en la red de hospitales, albergues de Bienestar Familiar y unidades básicas de Medicina Legal". También se realizó la inspección judicial a la residencia del padre, se entrevistó a personas que tuvieron relación con los hechos; y con videos de cámaras de seguridad se reconstruyó el trayecto del menor desaparecido.
Fue días después, cuando al padre del menor lo capturaron en Llorente, zona rural de Tumaco, Nariño.
La confesión
Inicialmente le dijo a las autoridades, que se lo regaló a una mujer en Cali. Sin embargo, la Fiscalía confirmó que el sujeto sí confesó haber matado al niño e incluso, les dio indicaciones dónde estaba el cuerpo. Por la delicada situación y porque es un caso aún en investigación y proceso de judicialización, se omiten detalles del homicidio. https://twitter.com/tubarconews/status/1455488265981763588?s=20 Les indicó que lo dejó abandonado bajo el puente de El Comercio, ubicado en el sector conocido como Las Dolores de la vía que de Cali conduce a Palmira. Investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) acudió al sitio en compañía de la Policía y encontraron "en avanzado estado de descomposición el cadáver del menor, en el lugar indicado por el padre".
Medicina Legal deberá la causa y mecanismo de la muerte. La Fiscalía omitió el nombre del padre, que fue enviado a la cárcel por un juez en Tumaco, pero se trata de Miguel Meza.
Aceptó cargos de homicidio agravado y desaparición forzada, "los cuales aceptó ante el juez". Además, se la inició indagación por los delitos de violencia intrafamiliar y el ejercicio arbitrario de la custodia del menor. Durante la búsqueda, la madre autorizó la publicación de la fotografía con el rostro del niño, con la esperanza de poder hallarlo con vida.