La iniciativa abre un camino distinto, sujeto a revisión institucional.
Noticias Colombia.
Los hipopótamos en Colombia pasaron de ser una curiosidad exótica a convertirse en una amenaza ambiental. Estos animales llegaron a inicios de la década de los 80 como parte de la colección privada de Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles. En ese momento eran apenas cuatro ejemplares: un macho y tres hembras.
Tras la muerte del narcotraficante, los animales quedaron abandonados, se reprodujeron sin control y hoy son considerados una especie invasora que afecta los ecosistemas donde habitan.

Después de varios años de discusión, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció el pasado 13 de abril una decisión clave: autorizar la eutanasia como una de las medidas para controlar la población de hipopótamos.
La medida se oficializó a través de una circular que establece los lineamientos técnicos para intervenir esta especie, luego de que resultara imposible trasladar animales al exterior. Según la entidad, siete países fueron contactados, pero ninguno aceptó recibirlos.
Esta decisión abrió un fuerte debate en el país, con posturas divididas entre quienes respaldan el control poblacional y quienes rechazan el sacrificio de los animales.
Propuesta desde India busca evitar el sacrificio
Tras la medida anunciada por el Gobierno de Colombia, resultó una propuesta inesperada: el multimillonario indio, Anant Ambani, ofreció trasladar hasta 80 de estos animales, actualmente destinados a la eutanasia, a un santuario en India, con el fin de evitar su sacrificio y darles una nueva oportunidad de vida.
La iniciativa surge en medio de una creciente presión ambiental y social por el control de esta especie invasora, cuya población ha crecido de forma acelerada en las últimas décadas.

Respuesta del Gobierno colombiano
En las últimas horas, la ministra de Ambiente, Irene Vélez, respondió a esta propuesta del magnate indio.
«Este jueves hemos radicado una petición formal al Gobierno de la India para saber si autorizan o no el traslado de hipopótamos al centro Vantara, como lo solicitó este centro animal en una carta conocida esta semana», escribió la ministra en su cuenta de X.
Asimismo, recordó que la translocación de especímenes no solo requiere la voluntad de privados, necesita permisos y autorizaciones ambientales gubernamentales, en cumplimiento estricto de las convenciones internacionales sobre biodiversidad ratificadas por Colombia.
«Son bienvenidas todas las propuestas que se enmarquen en el Plan para la Prevención, Control y Manejo de la Especie Exótica Invasora Hipopótamo, adoptado en 2024», añadió la funcionaria.
El futuro de los hipopótamos en Colombia sigue en discusión. Mientras el Gobierno avanza con medidas para controlar su crecimiento, alternativas internacionales como esta podrían cambiar el rumbo de una de las decisiones ambientales más controversiales del país.





























