Al interior de la mina se encontraban José Patiño, de 20 años de edad quien falleció y Luis Montañéz de 27 años, quien sobrevivió pese a los difíciles pronósticos.
Noticias Colombia.
Como un milagro, así ha catalogado por Luis y sus familiares el rescate con vida que se dio en las últimas horas, luego de 6 días de intensa excavación y búsqueda. La tragedia empezó el pasado viernes 26 de junio, sobre las 6:30 de la mañana, cuando se presentó el accidente al interior de una mina que dejó atrapados a los jóvenes trabajadores boyacenses Luis Montañéz y José Gerardo Patiño.
Se presentó por una falla geomecánica que provocó un derrumbe de alrededor de 15 metros.
Hasta el día miércoles no se tenía ninguna información de los dos mineros, sin embargo, ayer jueves 1 de junio el cuerpo de José fue encontrado, estaba sin vida.
Razón por la cual, el Grupo de Seguridad y Salvamento Minero, de la Agencia Nacional de Minería (ANM) y demás autoridades que acudieron al lugar, pensaron que Luis también correría la misma suerte. Afortunadamente, no fue así.
Lo encontraron luego de 6 días
Fueron 6 días de intensa búsqueda y más de 260 toneladas de rocas extraídas luego del derrumbe. Y aunque se creía lo peor, desde la dirección de Gestión del Riesgo de Boyacá y la Agencia Nacional de Minería dieron la noticia sobre las 7:00 de la noche de ayer jueves.
"Después de 6 largos días algunas personas ya perdían las esperanzas. Creemos que esto es un milagro que la persona se encuentra consciente, ha salido con signos vitales”, indicaron desde Gestión. Mientras que el gobernador de Boyacá, Ramiro Barragán expresó "recibimos con mucha alegría la noticia del rescate con vida de Luis Eduardo Montañez, el segundo de los mineros que se encontraba atrapado desde el sábado en una mina de Sativasur".
Sobre la mina, desde Caracol Radio precisaron que es operada por una reconocida empresa y que contaría con una medida de seguridad.
"Me alimenté de Dios y las ganas de ver a mi familia"
Luis confesó en entrevista radial con la cadena antes mencionada que vivió los peores momentos de su vida. Siento que todo podía terminar en cualquier momento, sin embargo, siempre tuvo la esperanza y la fe viva.
Relató que mantuvo comunicación con su compañero en varias ocasiones hasta "que ya no pudimos hablar más", había fallecido. Manifestó que agradecía infinitamente a "Dios porque estuvo conmigo durante estos 6 días ahí sepultado. No me abandonó nunca". Así mismo, con vos quebrada precisó que mantuvo la fe viva para volver a reencontrarse con los suyos. A la oraciones de su esposa, hijo, madre, hermanos, a toda su familia y "a toda la gente que colaboró de una u otra forma para mi rescate. No bajaban la guardia".
Dentro de lo más complicado que contó, fue que no había alimentos, no tenía nada para comer, sin embargo, "me alimenté con las ganas de volver a ver a mi familia". Confesó que ahora su futuro es incierto, pues no piensa volver a meterse a una mina, "fue la última vez, tendré que dedicarme a trabajar en algo más".