El soldado Omar Salazar Páez no abordó la aeronave por un protocolo con su mascota, evitando estar en el vuelo que dejó 69 fallecidos.
Noticias Colombia.
El país continúa en estado de conmoción tras el accidente aéreo registrado el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, donde un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana cayó a tierra en circunstancias que aún son materia de investigación. El siniestro dejó un saldo de 69 militares fallecidos y 57 personas heridas, generando una profunda ola de dolor en distintas regiones del país.
En medio de la tragedia, han salido a la luz historias que han sido interpretadas por familiares y allegados como hechos fortuitos que evitaron un desenlace mayor. Una de ellas es la del soldado Omar Salazar Páez, quien tenía previsto abordar la aeronave, pero debió descender minutos antes del despegue debido a un inconveniente con el protocolo de embarque de su perro.
Según se conoció, el animal, llamado Odi, no había sido pesado como lo establecen los procedimientos, por lo que un superior ordenó que el soldado descendiera para tomar un vuelo posterior. Esta situación impidió que Salazar Páez permaneciera en la aeronave siniestrada.
Su novia, Dirley Ortiz, relató lo ocurrido y expresó el impacto emocional que ha dejado la tragedia en el militar. “Él ya estaba subido en el avión, pero un superior lo hizo bajar porque el perro debía viajar en el próximo vuelo. Por una parte me dice que esté tranquila, pero se le nota la tristeza de haber perdido a la mayoría de sus amigos”, señaló.
De manera paralela, la familia de otro sobreviviente también manifestó su agradecimiento por el hecho de que su ser querido no resultara afectado por el accidente, destacando la coincidencia que lo mantuvo fuera del vuelo en el momento del siniestro.
Tras el accidente, las autoridades reportaron que la aeronave sufrió graves daños estructurales. Equipos de socorro atendieron la emergencia, mientras que el Instituto de Medicina Legal informó que la entrega de los cuerpos se realizará en un plazo aproximado de 48 horas. Asimismo, profesionales en psicología se encuentran brindando acompañamiento a las familias de las víctimas en este proceso.
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