Están buscando a quién disparó y terminó matando a Laura, de 12 años de edad, pero investigan si ya la joven había recibido intimidaciones y agresiones por parte de pandilleros y las circunstancias de su muerte, en medio de un aguacero en la noche en la calle.
Noticias Barranquilla.
Laura tenía 12 años de edad, eran pasadas las 10 de la noche del miércoles cuando en medio del aguacero que estaba cayendo en Barranquilla, caminaba por la calle 49 carrera 2F del barrio Ciudadela, dos pandillas se enfrentaban; le dieron un golpe con una piedra y luego, un disparo.
Ella cayó al piso y se levantó, siguió caminando y se tocó el cuello, ahí la había herido la bala. Metro más adelante cayó. "Vinieron y me dijeron que dos muchachos se la habían llevado", al centro médico. La dejaron en el P.A.S.O. Alboraya, «donde llega sin signos vitales», según el reporte policial. "Cuando llegó y pregunto, los médicos y las enfermeras, me miraron y yo dije: no puede ser, mi flaquita se me murió", contó con profundo dolor su abuela. n este caso sin embargo, también se ha pedido ayuda del ICBF y la Policía de Infancia y Adolescencia, para establecer la hora en la que la menor estaría fuera de su casa, en medio de la fuerte lluvia. TuBarco Noticias Caribe conoció que de los jóvenes que se enfrentaban, están plenamente identificados, pero no hay un dato claro de quién disparó. Están revisando si algunos de esos jóvenes, estuvieron en la firma del ‘pacto’ para la conviviencia, organizado por la policía hace unos días. En el caso de Laura, la menor presuntamente había recibido amenazas por parte de una de las pandillas, con los que antes había tenido contacto pero había decidio alejarse para al parecer, estar con los jóvenes del otro barrio, que harían parte de la otra pandilla.
Ante este homicidio, desde la Policía también llamaron la atención de los padres, madres y familiares, la gran mayoría de quienes se enfrentab en las calles cada vez que llueve, son menores; adolescente, incluso niños de 11 y 12 años de edad.
No solo esta 'desgracia' que dicen los vecinos lleva años, sin soluciones. Con cada aguacero, sale un grupo de Ciudadela y otro de Carrizal y se enfrenta a piedra, cuchillo, bala; "no les importa herir a nadie, los tenemos negocios por acá somos los más perjudicados", denuncian. Además, estos grupos de jóvenes intimidan a otros para que se les unan. Los que en algún momento han estado en alguno de estos grupos y se retiran, terminan siendo amenazados, agredidos, amedrentados y hasta lesionados, Laura habría sido golpeada y aparentemente amenazada por un sujeto porque ella "les dejó de hablar". Esto, es materia de investigación, buscan establecer si la familia sabía de la situación, qué pasó con el cuidado y protección a la menor de edad y por qué el miércoles caminaba por una calle, donde no quedaba su casa, en medio de un palo de agua y sola.