El menor, residente en un asentamiento cercano al Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, ingresó sin autorización y obligó a reforzar la seguridad.
Noticias Barranquilla.
El 23 de enero de 2026, hacia las 6:30 de la tarde, un menor de edad ingresó sin autorización a la parte occidental de la plataforma del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, en Barranquilla. El hecho fue confirmado oficialmente por la Aeronáutica Civil, que detalló las acciones adoptadas tras el incidente.
El niño, residente en un asentamiento de escasos recursos cercano a la base aérea, habría accedido por un sector contiguo a esta zona. Según lo manifestado por él mismo, su intención era ver los aviones de cerca, motivado por la curiosidad y el deseo de aproximarse a las aeronaves.
El menor fue detectado oportunamente por personal de bomberos que realiza vigilancia permanente en el área. De inmediato se activaron los protocolos de seguridad, se dio aviso al Centro de Control de Operaciones y se coordinó su traslado a la Policía Nacional.
Posteriormente, la Policía de Infancia y Adolescencia ubicó a su madre y garantizó su regreso seguro al entorno familiar. Las autoridades confirmaron que el niño no sufrió lesiones y que no se registraron afectaciones operativas ni riesgos para la seguridad aérea.
Sin embargo, el caso encendió las alertas internas. La Aeronáutica Civil adelantó una revisión exhaustiva para identificar el punto exacto de ingreso y determinar posibles fallas en el cerramiento perimetral.
Como resultado, se adoptaron medidas inmediatas: refuerzo del cerramiento, mayor supervisión en puestos de control, incremento de la presencia de personal motorizado, instalación de luminarias adicionales y fortalecimiento del sistema de videovigilancia con nuevas cámaras y sensores. También se coordinó con la base aérea el endurecimiento de las restricciones de acceso.
Además, se incrementó la presencia del área social en comunidades cercanas, con el objetivo de sensibilizar a padres y cuidadores sobre los riesgos que implica el ingreso no autorizado a instalaciones aeroportuarias.
Aunque el hecho no tuvo consecuencias mayores, deja una reflexión sobre la seguridad en infraestructuras estratégicas y la necesidad de articular controles técnicos con acompañamiento social en los entornos vulnerables. En escenarios de alta sensibilidad como un aeropuerto internacional, incluso un acto impulsado por la inocencia puede convertirse en una alerta que exige respuestas inmediatas.
Información importante sobre el ingreso no autorizado de un menor a la plataforma del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, en Barranquilla, el 23 de enero.
— Aeronáutica Civil (@AerocivilCol) March 4, 2026
La situación fue detectada a tiempo y se activaron los protocolos de seguridad. #ConDignidadCumplimos pic.twitter.com/4XI3UxRcbf




























