Las ruinas de la Ermita de La Peña se encuentran ubicadas detrás del Cerro de la Cruz, una elevación visible desde el oriente de Bogotá.
Noticias Colombia.
Detrás del Cerro de la Cruz, entre abismos y senderos poco transitados, permanecen las ruinas de la Ermita de La Peña, un templo construido en el siglo XVII y abandonado en 1947 debido a las difíciles condiciones de acceso y seguridad en los cerros orientales de Bogotá.
Lea también:
El otro paraíso verde del Valle: un extenso jardín botánico considerado “un edén de biodiversidad”
Para llegar a las ruinas es necesario solicitar acompañamiento policial, debido a las condiciones del entorno y a los riesgos asociados al ascenso. El camino, aunque cercano a senderos habituales, se caracteriza por abismos y zonas de alto riesgo que históricamente dificultaron el acceso.
Desde el punto donde se ubica la ermita, se obtiene una vista panorámica amplia de la ciudad de Bogotá, lo que históricamente convirtió al sitio en un punto estratégico y espiritual.
Historia del templo
La Ermita de La Peña fue un templo católico que permaneció en funcionamiento hasta 1947. Su origen cuenta con dos versiones ampliamente difundidas:
Versión oficial: Indica que el templo fue construido en 1686 y que posteriormente recibió una renovación en 1715. Durante estos años, funcionó como un punto religioso activo en los cerros orientales. Versión popular: Señala que un ex presidiario español habría tallado imágenes de la Sagrada Familia en unas rocas ubicadas cerca del borde del cerro. Tras intentar bajarlas sin éxito, logró moverlas solo hasta el punto donde finalmente se edificó la ermita.
Motivos del abandono
El templo fue abandonado en 1947 principalmente por razones logísticas y de seguridad. El camino de acceso presentaba múltiples abismos y era común que las bestias de carga cayeran durante el ascenso. Algunos relatos también registran accidentes fatales con sacerdotes que llegaban a caballo.
Debido a estas dificultades, la Iglesia decidió trasladar únicamente las imágenes sagradas al monasterio de La Chiquinquirá (La Chiquin), donde permanecen actualmente. Tras esta reubicación, la ermita dejó de ser utilizada y quedó en estado de abandono.
Estado actual
Hoy, las ruinas de la Ermita de La Peña se encuentran deterioradas y marcadas por intervenciones urbanas como grafitis. Aunque ya no cumplen una función religiosa, representan un vestigio histórico significativo de los templos que antiguamente existieron en las montañas de Bogotá.
Este lugar continúa siendo un punto de interés para investigadores, caminantes y entidades dedicadas al ecoturismo, especialmente por su valor histórico y por la vista privilegiada que ofrece sobre la ciudad.