El trabajo conjunto entre la academia y las comunidades fortalece los comedores comunitarios de Cali, llevando el aprendizaje del aula al territorio y generando impacto social real.
Noticias Cali.
A través del acompañamiento académico y el trabajo en territorio, los comedores comunitarios reciben apoyo, conocimiento y procesos que contribuyen al bienestar de las poblaciones más vulnerables.
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Cuando el aprendizaje se conecta con el territorio: apoyo a los comedores comunitarios de Cali
En Cali existe un trabajo silencioso que transforma realidades todos los días: el que realizan los comedores comunitarios y las personas que los sostienen con compromiso y vocación social.
Estos espacios no solo garantizan el acceso a alimentos, sino que se convierten en un punto de encuentro y apoyo para poblaciones vulnerables como adultos mayores, mujeres cabeza de hogar, habitantes de calle y familias afectadas por las dificultades económicas.
Este esfuerzo comunitario se ha fortalecido gracias a una articulación con la academia que permite llevar el conocimiento al territorio y convertirlo en acciones concretas.
Desde la Universidad Javeriana de Cali, el programa FORJA ha impulsado una estrategia de acompañamiento a los comedores comunitarios, integrando el trabajo social con una experiencia pedagógica viva conocida como aprendizaje en servicio solidario.
A través de este modelo, estudiantes y docentes participan activamente en distintos frentes de los programas de asistencia alimentaria. Desde áreas como nutrición, planeación de programas, suministro de alimentos y auditoría, el aprendizaje que se adquiere en el aula cobra sentido cuando se vive directamente en los comedores.
“No solo vemos la teoría, sino que entramos a fondo a entender cómo funcionan realmente estos espacios”, coinciden estudiantes que han participado en la experiencia.
Para quienes hacen parte de los comedores comunitarios, este acompañamiento representa un aporte clave. Los gestores destacan que la articulación con la universidad no solo fortalece los procesos internos, sino que también aporta conocimiento técnico que mejora la atención a las comunidades. Además, resaltan el valor humano de la presencia constante de los estudiantes y docentes en territorios golpeados por la desigualdad.
La experiencia, según relatan los participantes, ha sido profundamente conmovedora e impactante.
Más allá del aprendizaje académico, el intercambio de saberes con los líderes comunitarios se convierte en una enseñanza invaluable. “La acogida ha sido increíble; ellos nos han enseñado demasiado y nos han mostrado la verdadera dimensión del trabajo comunitario”, expresan quienes han vivido esta experiencia en campo.