'La Arenosa' quedará a la altura de grandes ciudades, como Dubái, Londres, Río de Janeiro y Chicago.
Noticias Caribe.
Barranquilla se prepara para recibir uno de los atractivos turísticos más grandes y ambiciosos de su historia reciente: La Luna del Río, una gigantesca noria que promete cambiar el paisaje del Gran Malecón y consolidar a la ciudad como un referente de turismo y recreación en Colombia y América Latina. La obra es impulsada por la Alcaldía de Barranquilla bajo la administración de Alejandro Char, como parte de su estrategia para potenciar el desarrollo urbano y la economía creativa.
Con una altura de 65 metros y 44 cabinas climatizadas, cada una con capacidad para seis personas, esta rueda de la fortuna permitirá a propios y visitantes disfrutar de una vista panorámica de 360 grados del río Magdalena, el mar Caribe, el Parque Isla Salamanca y la ciudad. Se estima que cada recorrido tenga una duración de entre 15 y 20 minutos, en un ambiente seguro, moderno y completamente accesible.
Fabricada en Italia por el reconocido grupo Fabbri, la estructura pesa unas 262 toneladas y ya comenzó a ser ensamblada junto al Pabellón de Cristal, en el corazón del Gran Malecón. De noche, brillará con una iluminación especial que la convertirá en un nuevo ícono visual y arquitectónico de Barranquilla. Con esta iniciativa, la Alcaldía busca posicionar a la ciudad dentro del circuito de destinos turísticos con infraestructura de entretenimiento de clase mundial.
Según las proyecciones de la administración distrital, La Luna del Río podría duplicar la cifra actual de visitantes al Gran Malecón, pasando de un millón a dos millones de personas al año, lo que generará un impacto económico directo en sectores como gastronomía, comercio, transporte y hotelería. El proyecto no solo se trata de una atracción visual, sino de un motor de empleo y dinamismo urbano.
Además, el entorno de la noria estará rodeado por zonas verdes, espacios culturales, áreas comerciales y un parque de esparcimiento, pensado para que familias enteras puedan disfrutar de la experiencia sin costo de entrada al espacio público. La idea, según el alcalde Char, es que esta obra se convierta en “un lugar de encuentro, orgullo e inspiración para todos los barranquilleros”.
La Luna del Río se perfila como una de las cinco norias más grandes de América Latina, y simboliza una Barranquilla que mira al futuro con visión y confianza. A medida que avanzan los trabajos de ensamblaje, crece también la expectativa ciudadana por ver, muy pronto, girar en el cielo la rueda que promete convertirse en un nuevo emblema de la ciudad.
Le puede interesar:
https://tubarco.news/fiscalia-archiva-investigacion-contra-teofilo-gutierrez-no-hubo-delito/