El perro al parecer se salió de la casa en un callejón, terminó cruzando la calle y mordió a la adulta mayor.

Noticias Barranquilla.

En el barrio El Campito en Barranquilla, ocurrió un incidente con un perro de raza Pitbull este miércoles, una mujer terminó con parte de su pie con mordeduras luego de que el animal la atacara.

El perro al parecer se salió de la casa en un callejón, terminó cruzando la calle y atacó a la adulta mayor. Varias personas que estaban en la zona, lograron apartarlo, pero ya le habría fracturado parte de los dedos y la planta del pie derecho, le alcanzó también a morder la pantorrilla y la pierna.

A la mujer la trasladaron a un centro médico.

Este incidente ha generado indignación y polémica. Algunos señalan que el animal debe ser sacrificado "porque va a volver a atacar", para el o los dueños, piden sanciones de acuerdo al Código de Policía, que establece bajo qué condiciones estos animales deben estar. Otros, señalan que la responsabilidad es de los dueños, "ojalá no agredan al perro", piden.

El Código de Policía

Cómo una forma de evitar estos incidentes que han ocurrido muchas veces con ataques a otros perros, gatos, a niños y otras personas, se establecieron normas para tener a perros de raza Potencialmente Peligrosas, y no solo son Pitbull.

El Artículo 126. establece: Ejemplares caninos potencialmente peligrosos, que no es solo por su raza, sino por incidentes y características:

1. Caninos que han tenido episodios de agresiones a personas; o le hayan causado la muerte a otros perros.

2. Que han sido adiestrados para el ataque y la defensa.

3. Perros que pertenecen a una de las siguientes razas o a sus cruces o híbridos: American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier.

Las otras son: de presa canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier, Tosa Japonés y aquellas nuevas razas o mezclas de razas que el Gobierno nacional determine.

Establece que deben sacarlos a la calle con collar, correa (o trabilla), que deben tener chip, bozal, en sus hogares hay que garantizarles cuidados, alimentación, buen trato y un espacio adecuado.

Además, debe tener registro por parte del propietario o tenedor y una póliza de responsabilidad civil extracontractual.

Dicha poliza, debe cubrir e indemnizar todos los perjuicios que puedan ocasionar los caninos determinados como potencialmente peligrosos.