David Villa tenía 18 años. Su cuerpo calcinado fue hallado en Punta Porá. Su familia lucha por despedirlo en su tierra.
Noticias Colombia.
Lo que empezó como una aventura soñada se convirtió en una pesadilla para la familia de David Alejandro Villa Mendoza, un joven colombiano de 18 años que viajó a Brasil para seguir a Atlético Nacional en la Copa Libertadores.
Hoy, su madre solo pide algo que debería ser un derecho básico: poder despedirse de su hijo y enterrarlo en su tierra.
David, oriundo de Barrancabermeja, Santander, viajó hace poco más de un mes al país vecino junto a tres amigos. Su ilusión era presenciar el partido de su equipo del alma.
Luego del encuentro, decidieron prolongar su estancia para volver a encontrarse con Atlético Nacional en otra ciudad. Sin embargo, el 10 de mayo, David desapareció en Punta Porá, una ciudad brasileña en la frontera con Paraguay.
La angustia se apoderó de sus amigos y su familia, que esperaban su regreso.
Al día siguiente, el cuerpo de un joven calcinado fue encontrado en una zona conocida como Favelinha.
Aunque estaba gravemente quemado, una gorra verde, parte de su indumentaria barrista, y ciertos rasgos faciales permitieron que sus amigos lo reconocieran.
La confirmación final llegó cuando Fernanda Mendoza, madre de David, recibió una imagen del cadáver. A pesar del estado del cuerpo, una parte del rostro había quedado libre del fuego: «Era mi hijo», dijo entre lágrimas.
Desde entonces, el dolor se ha transformado en una lucha desesperada por repatriar sus cenizas. “Solo quiero tener la posibilidad de despedirme de él. De enterrarlo acá, con sus otros tres hermanos”, expresó Fernanda.
La familia enfrenta un obstáculo económico enorme: los costos de repatriación oscilan entre 25 y 45 millones de pesos colombianos, una suma imposible de cubrir por sí sola.
Además del dinero, la madre ha solicitado orientación sobre los trámites diplomáticos para traer los restos a casa. Vea: Hinchas del Cali y del Junior se encontraron en Bolivia, un bando se enfrentó con el otro a machete
En medio de su dolor, ha hecho un llamado a fundaciones, a la Cancillería colombiana y a cualquier persona que pueda tenderle la mano.
La Policía Civil de Punta Porá informó que un hombre de 25 años fue capturado como sospechoso del crimen. Según el relato de un testigo, fue visto junto a la víctima poco antes del asesinato.
En su testimonio, el detenido reconoció haber conocido a David, aunque dijo no saber su nombre ni su procedencia. Afirmó que ambos compartían actividades como el reciclaje de materiales y el consumo de sustancias psicoactivas. La investigación continúa.
Ese mismo día, otra víctima de homicidio fue identificada: Diego Melquiades de Araújo, un brasileño de 30 años, también fue encontrado muerto.
Su cuerpo apareció cerca del Rodoanel y ya fue enviado a su ciudad natal, en Minas Gerais, para ser sepultado. Las autoridades investigan si existe alguna conexión entre ambos crímenes.
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