"Espero crecer y que me sigan apoyando", dijo la joven universitaria.
Noticias Caribe.
María Fernanda Altamiranda, una joven talentosa y resiliente, recorre las calles de Montería vendiendo bolis —una refrescante paleta de helado— para cubrir los gastos de su carrera en Literatura y Lengua Castellana en la Universidad de Córdoba. Con apenas 20 años, alterna sus jornadas de estudios con su pequeño emprendimiento, en busca de forjar un futuro a través de su constancia y dedicación.
Cada mañana, María Fernanda prepara listos los moldes y sabores que ofrece —maracuyá, fresa, limón y, a veces, leche con chocolate— y sale con su cajita al hombro. Recorre su campus universitario vendiendo cada boli en 1.000 pesos, y con cada venta suma recursos para cubrir matrícula, útiles y transporte, mientras sueña con graduarse y convertirse en docente.
"Soy la que dice: 'Holi, bolis'", dijo la joven universitaria de 20 años, oriunda de Los Morales (Lorica).
La estudiante relata que su familia le ha brindado apoyo emocional, pero no cuentan con muchos recursos económicos: "Solo vivo con mi mamá que es costurera, ella se dedica a los servicios y yo trato de pagarme la universidad y a ayudarla en lo que pueda".
La historia de María Fernanda Altamiranda inspira como un ejemplo de esfuerzo y compromiso. Su camino, hecho de pequeños pasos y bolis, es un recordatorio de que, con voluntad y determinación, los sueños académicos pueden forjarse con ideas sencillas: una cava de icopor en el hombro, un libro bajo el brazo y la convicción de cambiar la realidad, una palabra a la vez.
"Espero crecer y que me sigan apoyando como lo han hecho hasta el momento", finalizó la estudiante.
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