El llamado es a mantener las medidas de prevención sin convertir el temor en rechazo hacia estos animales.
Noticias Valle.
En medio de la alerta emitida por las autoridades de Salud del Valle del Cauca sobre la rabia, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) salió al paso para evitar que se genere pánico o estigmatización hacia los murciélagos, una de las especies señaladas como posibles transmisoras del virus.
La advertencia inicial fue clara: la rabia “es una enfermedad mortal”. Así lo recordaron desde la Secretaría de Salud del departamento, al explicar que se trata de una infección que pasa de animales a humanos. Aunque tradicionalmente se asocia con perros y gatos, la secretaria María Cristina Lesmes precisó que también hay fauna silvestre involucrada, “que se la pasan de animal a transmisor y de transmisor al hombre”.
Entre esos animales mencionó a los murciélagos y lanzó una frase que encendió las alarmas: “murciélago que vuela de día, algo raro hay”. Sin embargo, la autoridad ambiental aclaró que esta afirmación no debe interpretarse como una regla general.
Desde la Dirección de Gestión Ambiental de la CVC, la bióloga Reisa Valencia Daza explicó que la presencia del virus en murciélagos es mínima en comparación con el total de sus poblaciones silvestres. “El hecho de que estén asociados como transmisores de la rabia, no significa que todos los murciélagos lo sean. Solo un pequeño porcentaje en poblaciones silvestres porta el virus”, puntualizó.
Además, desmintió la creencia de que un murciélago activo durante el día necesariamente esté enfermo. “Ellos pueden tener este comportamiento de moverse o estar volando o desplazándose por diferentes situaciones, por ejemplo, porque los hemos molestado en su refugio, por un ruido estridente, o simplemente están buscando un refugio mejor”, explicó.
En cuanto al riesgo real, la CVC detalló que las especies hematófagas —aquellas que se alimentan de sangre— son las que más se relacionan con la transmisión del virus. No obstante, en Colombia solo tres especies tienen este tipo de dieta, mientras que la gran mayoría consume insectos, frutas, néctar u otros pequeños animales.
Sobre la forma de contagio, la entidad recordó que “este virus se contagia por contacto directo con un animal portador del virus, a través de la saliva, mordeduras o arañazos de murciélagos infectados. Es por esto que se debe tener especial cuidado y acudir al médico, en caso de tener un accidente con estos animales”.
La recomendación principal es clara: evitar el contacto. “Solo si encuentra un murciélago en el suelo dentro de su vivienda, como con todo animal silvestre, debe tener precaución. No manipularlo y en caso de tener que hacerlo, no tocarlo directamente con la mano. Lo mejor es comunicarse directamente con las autoridades ambientales de su municipio, en caso de la zona urbana de Cali, con el DAGMA y en la zona rural, con las líneas de atención de la CVC”, resalta Valencia Daza.
Más allá del debate sanitario, la autoridad ambiental insistió en que estos mamíferos cumplen funciones esenciales para los ecosistemas: controlan poblaciones de insectos —incluidos algunos transmisores de enfermedades—, polinizan plantas y ayudan a dispersar semillas.
“Lo importante es informarnos bien, no crear pánico y protegerlos”, concluye la entidad.
Como dato adicional, Colombia ocupa el segundo lugar en el mundo con mayor diversidad de murciélagos, lo que refuerza la necesidad de equilibrar la prevención en salud pública con la conservación de la fauna silvestre.
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