La iniciativa integra arte público, pedagogía y participación comunitaria para proteger especies clave como la zarigüeya y la iguana.
Noticias Valle.
La conciencia ambiental gana terreno en Colombia y Buenaventura no es la excepción. Cada vez más ciudadanos reconocen la importancia de proteger los ecosistemas y convivir de manera responsable con la fauna silvestre que habita los entornos urbanos. En ese camino, el distrito del Pacífico colombiano dio un paso significativo con la inauguración de la Ruta de la Zarigüeya, una iniciativa que combina educación ambiental, arte público y conservación
Este nuevo recorrido ambiental se ubica sobre la Avenida Simón Bolívar, una de las principales arterias viales de Buenaventura, en las inmediaciones del barrio La Transformación y la Universidad del Valle, sede Pacífico. Desde allí, el proyecto busca generar conciencia sobre la importancia de proteger especies como la zarigüeya y la iguana, animales esenciales para el equilibrio ecológico del territorio.
Un proyecto construido con la comunidad
La Ruta de la Zarigüeya es el resultado de un trabajo articulado entre el Establecimiento Público Ambiental (EPA) de Buenaventura, profesionales técnicos, aliados estratégicos y la comunidad, que participó activamente en procesos de adecuación, embellecimiento y sensibilización ambiental.
Durante el desarrollo del proyecto, se realizaron actividades pedagógicas con estudiantes de la Universidad del Valle, enfocadas en promover el respeto y el cuidado de la fauna silvestre urbana. Estas jornadas permitieron desmitificar creencias negativas alrededor de especies como la zarigüeya y reforzar su valor dentro de los ecosistemas.
Buenaventura no solo alberga ecosistemas marinos y selváticos, también es un territorio donde diversas especies silvestres conviven de manera permanente con la población. Entre ellas destacan las zarigüeyas y las iguanas, que cumplen un papel clave como controladores biológicos, ayudando a regular plagas y a mantener el equilibrio natural.
Su presencia frecuente en sectores urbanos demuestra la necesidad de fortalecer procesos de educación ambiental, que permitan entender que estos animales no representan una amenaza, sino que forman parte del entorno natural del distrito y contribuyen a su sostenibilidad ambiental.
Arte que educa y protege la fauna
Uno de los elementos más llamativos de la Ruta de la Zarigüeya son las figuras artísticas que representan a la fauna silvestre. Detrás de estas obras está el maestro Wilmer Ramírez, creador de las esculturas de zarigüeyas e iguanas que hoy hacen parte del recorrido ambiental.
“Yo me he encaminado por este animal porque siempre le he tenido admiración. A mí me parece un marsupial muy hermoso, aunque muchos no lo vean así”, expresó el artista a Iguana TV, quien lleva cerca de 30 años dedicado profesionalmente al arte y más de 40 años disfrutando de esta labor.
Las piezas no solo embellecen el espacio, sino que se convierten en herramientas pedagógicas que invitan a reflexionar sobre la relación entre la ciudad y la naturaleza.
La Ruta de la Zarigüeya se consolida como un punto de encuentro ciudadano y un escenario permanente de educación ambiental en Buenaventura. Además de fortalecer la empatía hacia la fauna silvestre, el espacio comienza a proyectarse como un nuevo atractivo turístico, donde visitantes y residentes pueden aprender sobre biodiversidad mientras recorren la ciudad.
“Siguen habiendo más homenajes hacia este animal que tanto necesita hoy necesita de nuestra ayuda para que no se vaya en vía de extinción”, señaló Iguana TV.
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