Sebastián Loaiza Tobío, oriundo de Yatí, falleció en medio de los ataques en Emiratos Árabes Unidos; sus familiares aseguran que “nunca debió sucederle esto” y esperan su pronta repatriación.
Noticias Colombia.
La muerte de un colombiano en medio de los recientes bombardeos registrados en Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, ha causado conmoción en el corregimiento de Yatí, zona rural de Magangué, Bolívar. Allí, familiares y vecinos recuerdan con dolor a Sebastián Loaiza Tobío, un hombre que llevaba más de una década trabajando en el exterior y que falleció en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio.
Según la información conocida hasta ahora, Loaiza murió durante los ataques con drones y misiles que se han registrado en los últimos días en la región, en medio del conflicto que involucra a países como Irán, Estados Unidos e Israel. Siga leyendo : Del Apagón Digital a la Guerra Abierta: La Estrategia de Supervivencia del Régimen Iraní
Aunque las autoridades aún no han entregado todos los detalles sobre las circunstancias exactas de su fallecimiento, sus allegados sostienen que el colombiano se encontraba en Dubái cuando ocurrió uno de los bombardeos que afectó la zona donde estaba.
Las primeras declaraciones de la familia se conocieron a través de entrevistas concedidas a medios colombianos como Caracol Radio y Blu Radio, en las que sus allegados relataron cómo recibieron la noticia y el impacto que generó en la comunidad de donde era originario. En esas conversaciones, sus familiares expresaron su dolor por lo ocurrido y pidieron ayuda para lograr que el cuerpo pueda ser repatriado lo más pronto posible.
Sebastián Loaiza Tobío era oriundo de Yatí, corregimiento de Magangué (Bolívar). Antes de emigrar al extranjero, se había desempeñado como soldado profesional en Colombia, formación que más adelante le permitió vincularse a empresas de seguridad privada en el exterior.
Desde aproximadamente 2014 vivía y trabajaba en Dubái, donde prestaba servicios en el sector de seguridad. De acuerdo con sus familiares, durante años se mantuvo en contacto permanente con su familia en Colombia y enviaba apoyo económico a sus seres queridos.
La noticia de su muerte tomó por sorpresa a sus allegados, quienes aseguran que el colombiano tenía planes de regresar definitivamente a Colombia. Según relataron, la última vez que visitó el país fue en septiembre de 2025 y esperaba cerrar su ciclo laboral en el extranjero en junio de 2026 para volver a su tierra natal.
Ese proyecto quedó truncado por un conflicto que se desarrolla a miles de kilómetros de distancia, pero cuyas consecuencias terminaron afectando directamente a su familia en el Caribe colombiano.
Mientras se adelantan los trámites diplomáticos y legales para el traslado del cuerpo, sus familiares permanecen a la espera de información sobre cuándo podrán traerlo de regreso al país. En Yatí, la comunidad también se ha unido al duelo y recuerda a Loaiza como un hombre trabajador que salió del país buscando mejores oportunidades.
Para sus seres queridos, lo más importante ahora es poder despedirlo en su tierra. Entre la tristeza y la incertidumbre, repiten una frase que resume el sentimiento de toda la familia: “Nunca debió sucederle esto”.





























