La devolución de la entidad sigue en proceso y depende de activos clave como la base de usuarios y la resolución de contratos con operadores privados.
Noticias Cali.
La devolución de EMSIRVA, la antigua empresa pública de aseo de Cali, se mantiene como un proceso en desarrollo que, a pesar de recientes avances administrativos, aún no se concreta en términos operativos. La entidad, que permanece en liquidación desde 2005, continúa bajo la órbita de la Superintendencia de Servicios Públicos, mientras se definen las condiciones para su eventual retorno al Distrito.
Durante más de dos décadas, EMSIRVA ha atravesado un proceso prolongado de intervención motivado por fallas en la prestación del servicio, problemas financieros y obligaciones pendientes con acreedores. Como parte de ese proceso, desde 2008 el servicio de aseo en la ciudad fue delegado a operadores privados, quienes asumieron la gestión bajo contratos que recientemente llegaron a su vencimiento.
El punto crítico: la información de usuarios
Uno de los principales obstáculos para la devolución efectiva de la empresa radica en la recuperación del catastro de usuarios. Esta base de datos, que agrupa a más de 850.000 suscriptores del servicio de aseo en Cali, constituye el activo operativo más importante para cualquier esquema de prestación del servicio.
Sin esta información, EMSIRVA no podría facturar, operar ni garantizar continuidad en la prestación, lo que implicaría que su eventual retorno sería únicamente nominal. La recuperación de estos datos depende actualmente de procesos legales y administrativos con los operadores privados que han gestionado el servicio durante los últimos años.
¡Regresará EMSIRVA a Cali! El control político sí da resultados y hoy le entregamos esta gran noticia a todos caleños. Y no nos vamos a quedar solo con eso; este control político lo he dejado abierto y se reanudará en julio, para hacerle seguimiento a esta entrega y que los… pic.twitter.com/JRs3dMpydN
— Hernando González (@ProfeGonzalezH) April 22, 2026
El vencimiento de los contratos con los operadores privados en enero de 2026 abre un nuevo escenario de incertidumbre. La falta de renovación o transición clara podría generar riesgos en la continuidad del servicio, así como posibles afectaciones patrimoniales para el Distrito.
En este contexto, también se han planteado advertencias sobre eventuales pérdidas económicas significativas si no se garantiza una entrega adecuada de los activos y la información. Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial de un detrimento consolidado, sino alertas sobre riesgos potenciales.
Un retorno condicionado
Aunque se han manifestado avances en la intención de devolver EMSIRVA a la ciudad, lo cierto es que el proceso está condicionado a múltiples factores técnicos. Entre ellos se encuentran la culminación de la liquidación, la resolución de conflictos contractuales, la entrega completa de activos estratégicos y la definición de un modelo operativo viable.
Además, el Distrito ha asumido compromisos financieros importantes en los últimos años, como el pago de obligaciones pensionales, lo que representa un paso relevante en la estabilización de la entidad, pero no suficiente para garantizar su funcionamiento inmediato.
Durante su intervención en el Congreso, el superintendente Felipe Durán Carrón (@felipedurancarr) aclaró que la Superservicios no tiene competencia ni la jurisdicción para resolver las controversias contractuales que se presentan en el modelo de prestación del servicio de aseo en… pic.twitter.com/q24vtJrlTi
— Superservicios (@Superservicios) April 22, 2026
La eventual recuperación de EMSIRVA no depende únicamente de decisiones administrativas, sino de la consolidación de condiciones estructurales que permitan su sostenibilidad. Sin claridad sobre cómo operará, con qué recursos y bajo qué esquema, el proceso sigue siendo parcial.
En este escenario, la devolución de la empresa debe entenderse como una fase dentro de un proceso más amplio, cuyo resultado final aún no está definido. La diferencia entre una entrega formal y una recuperación real radica en la capacidad de la entidad para retomar funciones efectivas dentro del sistema de aseo de la ciudad.



























