Turismo tranquilo, naturaleza intacta y aguas turquesas hacen de este un destino imperdible.
Noticias Colombia.
En Colombia, las playas del Caribe suelen llevarse la atención por sus colores intensos y aguas cristalinas. Sin embargo, el Pacífico colombiano, muchas veces pasado por alto, guarda escenarios igual de impresionantes: playas remotas, selva espesa y mares que sorprenden con su tono azul turquesa. Allí, lejos del ruido y del turismo masivo, la tranquilidad es parte esencial del paisaje.
Uno de los lugares que mejor representa esta belleza es la isla Playa Blanca, ubicada en Bahía Solano, Chocó. Quienes llegan a este rincón describen una escena difícil de olvidar: un pedazo de costa de arena clara, abrazado por un mar cálido y cristalino, donde el turquesa se mezcla con el verde profundo de una selva que parece no terminar nunca.
El entorno natural es imponente. El visitante observará una serie de estribaciones montañosas cubiertas de exuberante selva tropical que cortan el mar semiocultas entre la bruma. Además, estas aguas protegidas sirven como ruta y refugio para especies migratorias como tortugas marinas, aves y ballenas, y como escenario de desove para peces como la aguja ensenadeña (Tylosurus acus pacificus). Por eso, muchos coinciden en que Playa Blanca es una parada obligatoria cuando se viaja al Chocó.
@jphviaja No, no es el mar Caribe… 🤯 @fonturcol #colombia #mar #vacaciones #viajar #elpaisdelabelleza ♬ Sun – Adrián Berenguer
Otros destinos imperdibles para visitar en el Chocó
Pero Bahía Solano ofrece mucho más. Para iniciar el recorrido, Colombia Travel recomienda comenzar por Ciudad Mutis, la cabecera municipal. Allí está el Salto del Aeropuerto, una piscina natural de agua fría con unos seis metros de altura y siete de profundidad, que se encuentra a tan solo 10 minutos caminando desde la terminal aérea.
A pocos pasos también se encuentra el Salto de Chocolatal, una cascada de cinco metros que se alcanza tras un breve recorrido entre la selva. Es un lugar ideal para conocer de cerca la biodiversidad que hace de Colombia uno de los países más ricos en naturaleza.
Otra experiencia imperdible es la piscina del amor, una cascada que desemboca en un pozo de agua dulce y cristalina que se conecta con el mar cuando sube la marea. Está ubicada a solo 15 minutos de Ciudad Mutis y es uno de los sitios preferidos por los viajeros.
Si lo tuyo son las playas, Bahía Solano también sorprende. Playa Potes, ubicada a 30 minutos en barco, ofrece aguas tranquilas y vistas encantadoras. Muy cerca, a cinco minutos en lancha, están los islotes Morros Vidales, un punto ideal para practicar buceo y snorkeling. Desde allí se puede caminar hasta las playas Huina, de las Flores, Huacas y Nabugá, reconocidas por el avistamiento de delfines y ballenas.
La aventura continúa en el Parque Nacional Utría, un espacio donde los visitantes pueden caminar entre manglares y observar cuatro de las siete especies de mangle presentes en Colombia: el piñuelo, el rojo, el negro y el blanco. Su apariencia, con raíces que descienden como brazos al suelo, parece salida de una película.
La biodiversidad del área es inmensa: orquídeas, bromelias, aves, mamíferos, reptiles, anfibios y una amplia variedad de corales componen un escenario único. Y para quienes disfrutan de actividades al aire libre, las opciones incluyen kayaking, careteo, surfing y paseos en playas como Punta Diego, Cocalito y, por supuesto, la encantadora Playa Blanca.
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