El jugador togolés sufrió una fractura cervical tras chocar contra una valla publicitaria durante un encuentro de la liga china; su estado sigue siendo crítico.

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El pasado domingo 5 de octubre, el futbolista togolés Samuel Asamoah, de 31 años, sufrió un impactante accidente durante un partido de la liga china de segunda división. Mientras defendía los colores del Guangxi Pingguo, Asamoah se estrelló violentamente contra una valla publicitaria al borde del campo, tras un forcejeo con un rival del Chongqing Tonglianglong.

El golpe fue tan fuerte que el jugador quedó inmóvil sobre el césped, provocando una inmediata reacción de pánico entre sus compañeros y el cuerpo técnico. Los servicios médicos ingresaron de urgencia al terreno y trasladaron al mediocampista al hospital más cercano, donde se confirmó la gravedad de sus lesiones.

El club Guangxi Pingguo informó horas después que Asamoah sufrió múltiples fracturas en las vértebras cervicales, acompañadas de una dislocación y compresión nerviosa severa. Fue sometido a una cirugía de emergencia para estabilizar su columna, y aunque su estado se mantiene estable, los médicos advirtieron que existe un alto riesgo de paraplejia permanente, lo que pondría fin a su carrera profesional.

Fuentes cercanas al jugador aseguraron que la familia de Asamoah se encuentra junto a él en China, mientras la comunidad futbolística internacional envía mensajes de apoyo y exige mejores medidas de seguridad en los estadios, especialmente respecto a la proximidad de las vallas publicitarias al terreno de juego.

Una carrera marcada por la disciplina y el esfuerzo

Samuel Asamoah es un mediocampista togolés con una sólida trayectoria en el fútbol europeo. Ha jugado en equipos de Bélgica y Rumania, y disputó siete partidos internacionales con la selección de Togo. En 2024 llegó al fútbol chino, donde rápidamente se convirtió en una pieza clave del Guangxi Pingguo.

Su accidente recuerda otros trágicos episodios recientes, como el del exjugador inglés Billy Vigar, quien falleció en septiembre tras un golpe similar durante un partido en Inglaterra. Ambos casos han reavivado el debate sobre la seguridad estructural de los estadios y la responsabilidad de las ligas en proteger la integridad de los futbolistas.