Lo que comenzó como una admiración infantil por la publicidad de Coca-Cola terminó convirtiéndose en una pasión de toda la vida. Jhon Jairo Llanos, un caleño que lleva 33 años coleccionando artículos de la reconocida marca, ha logrado reunir más de 3.000 piezas que hoy ocupan el segundo piso de su casa, convertido prácticamente en un museo dedicado a la icónica bebida.

Noticias Cali.

Para muchos, Coca-Cola es simplemente una bebida. Para Jhon Jairo Llanos, en cambio, representa una historia de admiración por una de las marcas más reconocidas del mundo y una pasión que ha cultivado durante más de tres décadas.

Este caleño ha dedicado los últimos 33 años a coleccionar artículos relacionados con Coca-Cola, hasta el punto de transformar el segundo piso de su vivienda en un espacio donde exhibe más de 3.000 elementos de la marca, entre latas, botellas, publicidad, figuras, prendas de vestir y objetos promocionales.

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Su fascinación comenzó mucho antes de convertirse en coleccionista. Desde niño recuerda sentirse atraído por las campañas publicitarias que veía en televisión, las cuales describe como "muy emotivas". Sin embargo, fue durante su paso por la Academia de Dibujo Profesional cuando esa admiración tomó un rumbo más serio.

En el año 2000, mientras cursaba tercer semestre, recibió una tarea académica que consistía en escoger una marca comercial y realizar un análisis. Eligió Coca-Cola y profundizó en su historia, estrategia y evolución publicitaria. Desde entonces, su interés por la marca se fortaleció aún más.

Con el paso de los años, Llanos comenzó a participar en encuentros de aficionados y coleccionistas. Asiste a eventos como Coca-Cola Lovers y también hace parte de reuniones en distintas ciudades del país donde intercambia piezas con otros apasionados por la marca.

Uno de los elementos más antiguos son estas cajas. La amarilla de abajo es del año 1971 y la roja es del año 1969. Las botellas vacías ya, son también antiguas de 1970.

Aunque reconoce que ha invertido una suma considerable para ampliar su colección, asegura que nunca ha llevado la cuenta exacta. Entre los artículos más costosos que ha adquirido se encuentran unas zapatillas producto de una colaboración entre Puma y Coca-Cola, por las que pagó cerca de $700.000.

Son 33 años donde Jhon Jairo ha dedicado a construir su colección. Es uno de ocho coleccionistas en Cali que se dedican a recoger cada una de estas piezas.

Su afición ha llegado incluso a curiosidades como la compra de un álbum Panini en el que decidió completar únicamente la página dedicada a Coca-Cola.

No obstante, Llanos enfatiza que su colección no busca promover el consumo de la bebida. De hecho, aclara que no toma Coca-Cola todos los días y reconoce que existen aspectos negativos asociados a su consumo excesivo. Su interés está centrado en la construcción de marca, la publicidad y el impacto cultural que ha tenido la compañía a nivel mundial.

Más que un homenaje a una bebida, su colección es un recorrido por la historia del mercadeo, el diseño y la publicidad de una de las marcas más influyentes del planeta. Una pasión que comenzó en la infancia y que, 33 años después, sigue creciendo pieza tras pieza.