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Un sujeto ingresó en la mañana a la tienda, iba con una bata blanca y se hizo pasar como trabajador de un establecimiento de salud, luego entró el cómplice.
Dos ladrones, uno llegó como cliente y cuando ya tenía sometida a la trabajadora que está embarazada, le dio la señal a su cómplice para que entrara a la tienda, se robaron más de 8 millones de pesos entre plata y mercancía de la tienda Sex Shop Tentación en el barrio Granada, norte de Cali este sábado en la mañana.
El hurto ocurrió en la tienda que vende elementos eróticos y sexuales en la Avenida 8 Norte con 15 en Granada. Desde el sitio el confirmaron a este portal que la trabajadora, tuvo que ser llevada a un centro médico, que ya fue dada de alta pero requiere reposo. Si la amenazaron con arma.
Se hizo pasar por cliente
Un sujeto ingresó en la mañana a la tienda, iba con una bata blanca y se hizo pasar como trabajador de un establecimiento de salud, preguntó por algunos productos y finalmente le dijo a la trabajadora que era un robo. Ella, embarazada, fue obligada a sentarse en el sofá del lugar, le decían que no gritara, que se calmara y que les dijera dónde estaba la plata. A los segundos, ingresó el cómplice, un sujeto vestido de jean, tenis, chaqueta negra y aun con el caso puesto.
Uno se dirige a la caja para sacar la plata y sacar mercancía más caro de la vitrina. "Esto tiene alarma", pregunta, "no, no tiene", responde la mujer. Mientras, el otro se queda metiendo mercancía mientras vigila a la trabajadora, sentada en el sofá, nerviosa, llorando.
Los dos sujetos luego van a la caja a terminar de sacar otros elementos, de mayor costo. Uno pregunta si es toda la plata, y ella responde que es lo único que hay.
La hacen levantarse de la silla. "Pa atrás pues. Eh, pa,llá mami". Ella temblorosa va al rincón en la caja. El ladrón con el casco sale con la bolsa. Cuando el otro está listo también le dice que mejor se siente en el sillón, ella responde que no, que no se mueve y el sujeto sale mirando si viene alguien: "Quieta ahí mami". "Yo no salgo, yo no salgo", dice ella llorando.
Más de 10 minutos duró toda la situación dentro de la tienda, tiempo suficiente para que la trabajadora del lugar terminara descompensada por el susto, no solo por su vida, también por la de su bebé. Luego llorando, desesperada sale de la tienda a pedir ayuda.