Washington sostiene que la medida es limitada y no dará un beneficio financiero significativo a Moscú, pero la UE y varios aliados temen que aumente los ingresos de Rusia en plena guerra en Ucrania.
Noticias Internacionales.
Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha autorizado de forma temporal la compra de petróleo ruso sujeto a sanciones que actualmente se encuentra cargado en buques en alta mar, en un intento de frenar la escalada de precios del crudo provocada por la guerra con Irán. La decisión se produce en un contexto de fuerte tensión en Oriente Medio y de cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una nueva licencia que permite a gobiernos y empresas adquirir temporalmente crudo y productos derivados rusos que ya estaban cargados en petroleros antes de una fecha determinada, siempre que esos envíos se completen dentro de una ventana que se extiende hasta el 11 de abril. Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se trata de una medida “de alcance limitado y a corto plazo” cuyo objetivo es “fomentar la estabilidad de los mercados energéticos globales” en medio del conflicto con Irán.
Bessent subrayó que la autorización se aplica exclusivamente al petróleo ruso que ya está en tránsito y que, en teoría, no debería generar un beneficio financiero significativo para el gobierno de Moscú, que obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos en el punto de extracción. Sin embargo, analistas y socios europeos advierten de que, aunque sea temporal, la flexibilización de las sanciones facilita la salida de más barriles rusos al mercado y puede traducirse en ingresos adicionales para Rusia en plena guerra en Ucrania.
La Casa Blanca justifica la decisión como una respuesta de emergencia al fuerte aumento de los precios del petróleo tras el agravamiento de la guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz. En las últimas jornadas, el crudo Brent ha superado la barrera de los 100 dólares por barril y ha llegado a marcar máximos en torno a los 101,5 dólares, niveles que no se veían desde 2022. La combinación de cierre de rutas marítimas, ataques a infraestructura energética y la incertidumbre por el suministro ha disparado la volatilidad en los mercados.
EE. UU. amplía exención para comprar petróleo ruso y desata críticas en Europa
El anuncio de Washington también llega después de que se concediera una exención de 30 días a refinerías de India para comprar petróleo ruso varado en el mar, con el argumento de evitar un shock mayor en el suministro global. Ahora, la ampliación del permiso a otros países abre una ventana de aproximadamente un mes para reubicar cargamentos rusos que corrían el riesgo de quedarse sin comprador por el endurecimiento de las sanciones.
Desde Europa, la medida ha sido recibida con escepticismo y críticas, ya que muchos gobiernos comunitarios ven una contradicción entre el discurso de presión máxima sobre Rusia y la decisión de facilitar, aunque sea temporalmente, la comercialización de su petróleo. Organizaciones y expertos en energía recuerdan que la guerra en Ucrania sigue condicionando la política de sanciones occidentales y alertan de que cualquier relajación envía señales ambiguas a Moscú.
Pese a las explicaciones del Tesoro, la discusión sobre el equilibrio entre castigar económicamente a Rusia y evitar un nuevo shock energético global vuelve a ponerse en el centro de la agenda internacional. En las próximas semanas, la evolución de los precios del crudo y de la guerra con Irán será determinante para saber si Washington mantiene esta exención como un paréntesis estrictamente temporal o abre la puerta a nuevos ajustes en el régimen de sanciones energéticas.
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