La familia de Johan Durán enfrenta gastos legales y funerarios mientras crecen las muestras de apoyo tras su muerte en Maine.
Noticia Internacional.
La muerte del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, ocurrida en el estado de Maine durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ha generado una ola de solidaridad que rápidamente se tradujo en apoyo económico para su familia. En menos de 24 horas, una campaña de recaudación logró superar los 100.000 dólares, destinados a cubrir gastos legales, funerarios y la repatriación del cuerpo a Colombia.
La iniciativa, publicada en la plataforma GoFundMe por allegados de la víctima, señala el profundo dolor que atraviesa su entorno cercano. En el mensaje se expresa que los recursos permitirán trasladar el cuerpo hasta su país de origen, donde sus padres esperan darle sepultura. Además, advierten sobre el difícil panorama que enfrenta su pareja y su hija de tres años, quienes presenciaron el momento en que ocurrieron los disparos.
Durán, de 26 años, trabajaba en dos empleos, según su familia, y residía en Estados Unidos. Su muerte se produjo en medio de un operativo migratorio que buscaba a otra persona con orden de deportación. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los agentes actuaron bajo criterios de seguridad pública, argumentando que el vehículo en el que se movilizaba coincidía en dirección con el objetivo del procedimiento.
Sin embargo, la explicación oficial ha sido cuestionada por distintos sectores. Versiones preliminares indican que los agentes dispararon al considerar que el conductor intentaba huir, lo que derivó en un desenlace fatal. Este hecho ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza en operativos migratorios en Estados Unidos.
Reacciones de la comunidad y rechazo al operativo
Tras el hecho, residentes de Biddeford realizaron actos simbólicos en memoria de Durán. En una verja cercana al sitio, ciudadanos colocaron flores, velas y mensajes de solidaridad, así como consignas de rechazo hacia ICE. Frases como “fuera de nuestros vecindarios” y “el asesinato es en contra de la ley” reflejan la indignación de la comunidad.
Estas manifestaciones evidencian el impacto social del caso y el creciente cuestionamiento a las políticas migratorias que han endurecido los controles y operativos en el país.
Destino de los fondos y apoyo a la familia
El dinero recaudado será administrado por la hermana de Durán, quien asumirá la responsabilidad de distribuir los recursos para cubrir las necesidades inmediatas de la familia. Los organizadores de la campaña también han solicitado respeto por la privacidad de los allegados en medio del proceso de duelo.
La rápida respuesta de cientos de donantes pone de relieve no solo la gravedad del caso, sino también la capacidad de movilización solidaria frente a situaciones de injusticia y pérdida.
Vea más:





























