Un proyecto que integra cultivo, procesamiento y turismo para mostrar la esencia del paisaje cafetero.

Dos Cosechas: una finca que convierte el café en un modelo integral de producción y turismo.

En la vereda Santana Alta, a más de 1.700 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Dos Cosechas, una finca que ha logrado destacar en el paisaje cafetero no solo por la calidad de su grano, sino por su apuesta por un modelo de producción integral que involucra cultivo, procesamiento, catación, turismo y formación. Su creador, Felipe García García, caficultor de quinta generación, transformó un minifundio familiar en un proyecto sostenible que agrega valor y revive la tradición cafetera desde una perspectiva moderna.

Un modelo que abarca toda la cadena del café

El elemento más distintivo de Dos Cosechas es su enfoque vertical: cada fase, desde la siembra del café hasta la preparación de la bebida final, se realiza dentro de la finca. Esto incluye el cultivo, la recolección, el despulpado, el lavado, la fermentación, el secado, el tueste y la molienda.

Trabajar toda la cadena permite ofrecer un producto de especialidad con una trazabilidad completa y un control total de la calidad. Al no depender exclusivamente de la venta del café verde, el proyecto aumenta su rentabilidad y se posiciona mejor en un mercado que cada vez exige más diferenciación.

Variedades que cuentan una historia

En la finca se cultivan tres variedades principales:

Castilla, resistente y de alta productividad. Tabi, híbrido que combina buena calidad en taza y resistencia. Geisha, una de las variedades más apreciadas en el mundo por su perfil aromático complejo.

Estas variedades, cultivadas en un entorno rodeado de bosques y en suelos de altura, permiten ofrecer cafés con perfiles sensoriales diversos, ideales para catadores, baristas y turistas que buscan una aproximación más profunda al mundo del café.

Arquitectura y tradición que se convierten en atractivo turístico

Además de la producción, Dos Cosechas ha convertido la finca en un destino de interés para visitantes locales y extranjeros. La casa principal y las instalaciones del beneficiadero fueron construidas evocando las casonas típicas del paisaje cultural cafetero, lo que permite una inmersión real en la identidad rural de la región.

El recorrido turístico incluye:

Caminata por los cafetales para conocer las etapas del cultivo. Visita al beneficiadero, donde se explica el proceso de despulpado, lavado y secado. Observación de métodos de fermentación y clasificación del grano. Sala de tueste y molienda, donde se revela cómo se desarrollan los perfiles de taza. Espacios de catación para que los visitantes aprendan a identificar aromas y sabores. Zona de mirador, desde donde se aprecia la amplitud del paisaje cafetero.

Toda la experiencia ha sido diseñada para que el visitante entienda el valor del café más allá de su consumo: su origen, su historia y el trabajo detrás de cada grano.

Un emprendimiento impulsado por formación y financiación

El crecimiento de Dos Cosechas ha sido posible gracias a la combinación de tradición cafetera y oportunidades de formación. Felipe García complementó su conocimiento heredado con procesos académicos en barismo, tueste y catación, y logró financiar su idea a través del Fondo Emprender del SENA, que aprobó el proyecto en 2018.

Este impulso permitió adquirir maquinaria, adecuar espacios productivos y estructurar la experiencia turística que hoy caracteriza a la finca.

Impacto y visión a futuro

A pesar de ser un minifundio, Dos Cosechas se ha consolidado como un ejemplo de innovación para pequeñas unidades productivas rurales. Su modelo demuestra que la rentabilidad no depende únicamente de la cantidad de tierra, sino del valor agregado, la diversificación y el fortalecimiento de la identidad cultural.

Uno de los objetivos del proyecto es motivar a nuevos jóvenes a involucrarse en la caficultura, ya no solo como agricultores, sino como catadores, baristas, tostadores o emprendedores. La idea es que comprendan que el café tiene múltiples aristas que pueden generar oportunidades reales de crecimiento profesional y económico.

Un destino para conocer el café desde adentro

Hoy, Dos Cosechas se posiciona como un lugar donde los turistas pueden vivir el café, no únicamente consumirlo. Cada visita se convierte en un viaje sensorial y educativo que conecta la tradición con nuevas formas de emprender.

El resultado es un proyecto que rescata la esencia del paisaje cafetero mientras abre puertas a un futuro más sostenible para la producción, la cultura y el turismo rural.