El Papa expresó su cercanía con las víctimas y pidió optar por el camino de la paz.
Noticias Internacionales.
Este miércoles 29 de abril, durante la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV puso sobre la mesa la crítica situación que enfrenta Colombia, justo cuando el ambiente político se recalienta de cara a las elecciones del 31 de mayo.
No fue un comentario aislado. El Pontífice dedicó parte de su intervención a referirse directamente a los hechos recientes que han dejado víctimas y preocupación en varias zonas del país, enviando un mensaje que resonó entre fieles y observadores internacionales.
“Con dolor y preocupación he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región suroeste de Colombia, que ha causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía en la oración a las víctimas y a sus familiares y exhorto a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”, señaló el líder de la Iglesia Católica.
Sus palabras llegan cuando la tensión no solo es de orden público, sino también política, lo que aumenta la presión sobre las autoridades y los actores en territorio.
El llamado no fue solo desde Roma
Mientras desde el Vaticano se elevaba esta voz de alerta, en Colombia la Iglesia también movió ficha. Los obispos publicaron un pronunciamiento en el que insistieron en frenar la escalada violenta y proteger a la población civil.
“Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”.
El mensaje, lejos de quedarse en lo simbólico, también puso el foco en la responsabilidad de los grupos armados y en la necesidad de cumplir normas humanitarias básicas.
El panorama descrito por la Iglesia no deja espacio para dilaciones. En su comunicado, los obispos señalaron que la situación requiere acciones concretas del Estado, especialmente en los territorios donde la violencia se ha intensificado.
«La crisis humanitaria exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenibles».
Además, invitaron a las comunidades a no quedarse de brazos cruzados y a impulsar iniciativas de apoyo para las poblaciones afectadas, en medio de un escenario que sigue generando preocupación a nivel nacional e internacional.



























