Caleños se preguntan "¿cuándo volverá a ser como antes?"; piden a la ciudadanía conciencia y a las autoridades soluciones.
Noticias Cali.
Tristeza y dolor es lo que sienten muchos por ver las condiciones en las que se encuentra el río Cali, el principal afluente de la capital vallecaucana. Desde hace mucho tiempo las denuncias por explotación minera en los Farallones, reducción de agua y altos niveles de contaminación llegan sin parar. Este no es solamente un patrimonio de la ciudad, sino un ícono fluvial de la región; pero sigue en alerta y pide a gritos intervenciones eficaces. En todo el recorrido del afluente se crea un ambiente tóxico con consecuencias negativas, entre ellas el deterioro de la calidad de agua y malos olores, lo que conlleva a un deficiente tratamiento de aguas residuales.
Denuncian que las malas prácticas de agricultura, así como el uso de agrotóxicos produce afectación a la fauna.
De las aguas cristalinas no queda nada
Hace algunos años el río aún tenía a su paso por la capital algo de aguas "cristalinas y puras", detallan había un nivel de protección y preservación más fuerte.
Sin embargo, hoy a su paso por espacios como el Bulevar se sienten olores fétidos, incluso aseguran que "la capa rosa es la descomposición del hierro y esas son las partículas que se pueden visualizar en las aguas del río".
Minería
El pasado 10 de julio, el Museo la Tertulia por ejemplo, organizó un recorrido llamado ‘La ruta tóxica’, que incluía el paso por el río Aguacatal y la cabecera de Montebello, atravesando el río Chocho y las veredas Golondrinas y La Paz. En esa zona, hay canteras y socavones abandonados, humaredas tibias, que se filtran entre las grietas y residuos tóxicos que transforman el paisaje». https://tubarco.news/tubarco-noticias-occidente/tubarco-noticias-cali/amarillento-con-mal-olor-y-espuma-asi-llega-el-rio-aguacatal-al-rio-cali-que-esta-pasando-denuncian/ Este es uno de los espacios naturales más lindos de Cali, de la zona de ladera que da paso a la rural por el oeste de la ciudad, «donde las quebradas se aclaran y el agua es completamente limpia. Se escucha el canto de las aves con nitidez y las chicharras estridulan con potencia». Sin embargo, hay un problema ambiental que denuncian, «no está siendo atendido». ¿Contaminación?, entidades como la CVC y el Dagma deben determinarlo. Así se alertaba de la situación:
El pasado mes de agosto desde el Dagma (Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente) en Cali, informaron que al río si está cayendo aguas residuales. Este tipo de agua, viene desde el Corregimiento de Montebello, y llevan desde el agua con detergente por lavado de ropa, casas, loza, hasta el agua con la que se limpian los baños. «Nuestros equipos de Laboratorio Ambiental y Recurso Hídrico realizan acciones de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) mediante monitoreos en la Quebrada El Chocho que impacta la calidad del agua del río Cali», informó la entidad el lunes. Incluso respondieron que hay que estar alertas por esos elementos extraños caen al caudal.
Denuncias No solo color, mal olor y espuma, en 2021 la denuncia que llegaba a TuBarco daba cuenta de cómo se habían tomado al río Aguacatal de basurero.
“Es es El Rialengo, esa basura termina en el río Aguacatal”, en Cali. Denunciaban que habían llamado a la policía, al Dagma y había respuestaa. En la comunidad de la que saldrían esos desechos, tampoco atendían llamados de atención. Hoy día, la situación no ha cambiado mucho.
Minería El alcalde Jorge Iván Ospina advirtió en septiembre del 2021, de la complicada situación ambiental que atraviesan los Farallones de Cali por cuenta de la minería ilegal. No es nada nuevo, por años en esta zona grupos al margen de la ley han sacado provecho de la riqueza natural. En esta zona rural de Cali el conflicto armado no es desconocido, empezando la década de los 2000, ya había Farc, ELN y paramiliatares en disputa por el territorio minero Antes de eso y por años, el Frente 30 de las Farc tuvo control de la subcuenca alta del río Pance, pero llegó el ELN para disputar ese territorio minero. Hubo incluso un grupo de ‘Contraguerrilla’ de la Policía. Además del medio ambiente, el turismo ha sido uno de los más afectados, pues hay zonas a las que todavía no van visitantes. Y la economía local se ha visto afectada. Disminuyeron los secuestros, los homicidios y otros hechos, pero hay puntos de esta zona en los que aún existe el temor de incursiones armadas. Alerta por la minería ilegal “La minería ilegal en la zona alta de los Farallones de Cali es cada vez más complicada y difícil, los números crecen cada día, la contaminación de las aguas y el daño al ecosistema es incalculable”, aseguró el mandatario en su cuenta de Twitter. Hasta la fecha se han conocido de operativos, sin embargo, hasta ahora no ha habido capturas ni se han conocido nuevos diagnósticos de la situación.