Ubicada entre piscinas naturales, toboganes y una biodiversidad incomparable ofrece una experiencia única con sus aguas efervescentes.
Noticias Colombia.
El departamento del Chocó, en la región pacífica de Colombia, alberga una de las maravillas naturales más impactantes y únicas del país: la Cascada Sal de Frutas.
Ubicada en el encantador corregimiento de Tutunendo, esta caída de agua se ha convertido en un destino imperdible para quienes buscan sumergirse en la exuberante biodiversidad y los paisajes inigualables que caracterizan a esta región.
Con una atmósfera refrescante y envolvente, Sal de Frutas invita a relajarse, explorar y reconectar con la naturaleza.
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¿Qué hace única a la Cascada Sal de Frutas?
Sal de Frutas es el resultado de un fenómeno fascinante: la interacción de las aguas cristalinas del río Tutunendo con una antigua represa de energía que nunca entró en funcionamiento.
Este encuentro crea una caída de agua que, al chocar con las rocas, genera un efecto efervescente que asemeja la efervescencia de un remedio casero, dando origen a su peculiar nombre.
Además, esta cascada no solo deslumbra por su belleza visual; el entorno que la rodea también es parte del encanto.
Envuelta en un bosque húmedo tropical, la cascada está acompañada de una piscina natural y un tobogán que prometen diversión y relajación en partes iguales. Todo esto, acompañado por los sonidos de la selva y el río, brinda una experiencia sensorial única.
Cómo llegar a este paraíso natural
La aventura comienza en la ciudad de Quibdó, a solo 14 kilómetros de Tutunendo. Desde allí, el trayecto hacia el corregimiento es corto y accesible, con opciones de transporte terrestre que cuestan alrededor de $5,000 COP.
Una vez en Tutunendo, el viaje a la cascada puede hacerse a pie por un sendero ecológico o a bordo de una canoa, un recorrido de 15 minutos que permite disfrutar de las aguas del río mientras un guía local comparte la historia y las maravillas del lugar.
Tutunendo: Río de Aromas
El corregimiento de Tutunendo, cuyo nombre significa 'río de aromas' en lengua Emberá, es un destino que combina naturaleza, cultura y hospitalidad.
Además de la Cascada Sal de Frutas, el área ofrece otros atractivos como la Piedra del Diablo, la Playa Rolando y la Cascada Paloquemao.
Cada uno de estos lugares ofrece oportunidades para explorar senderos ecológicos, realizar avistamiento de aves y disfrutar de la biodiversidad que define al Chocó.
En este rincón del Pacífico, la interacción con la cultura local es una experiencia enriquecedora.
Los habitantes de Tutunendo, que en su mayoría pertenecen a las comunidades indígenas Emberá y Kunas, se dedican a actividades como la pesca, la agricultura y el turismo, compartiendo con los visitantes su conocimiento y amor por el territorio.