El empresario dejó su vida en Palmira para empezar de cero en Estados Unidos y encontró en la cocina la forma de reconstruirse tras la crisis.
Noticias Internacionales.
Carlos Alberto Mejía Calero, conocido como “Beto Chef”, dejó atrás su vida estable en Palmira para buscar un nuevo comienzo en Estados Unidos junto a su familia. Tenía almacenes de ropa, restaurantes y una situación económica cómoda, pero decidió venderlo todo para apostarle a una nueva vida en Miami.
Con cerca de 420 mil dólares producto de la venta de sus negocios en Colombia, llegó a Florida con la ilusión de emprender nuevamente. Abrió dos tiendas de ropa y empezó a construir su proyecto, pero poco tiempo después la pandemia golpeó de frente sus planes y terminó perdiendo casi todo el capital que había reunido durante 18 años de trabajo.
La crisis fue tan fuerte que pasó de tener cientos de miles de dólares a quedarse apenas con 5 mil. Lejos de su país, sin una red cercana de apoyo y enfrentando un panorama incierto, Beto asegura que vivió uno de los momentos más difíciles de su vida.
“Cuando a uno le pasan cosas adversas en su país, uno tiene a la familia y a los amigos cerca. Pero en un lugar donde abres la puerta y no conoces a nadie, todo se vuelve mucho más duro”, recordó emocionado durante una entrevista en la que habló sobre esa etapa.
La cocina fue el camino para volver a empezar
En medio de la incertidumbre, Beto Chef volvió a lo que considera su verdadera esencia: cocinar. Durante la pandemia comenzó a preparar tamales, lechona, empanadas y otros platos típicos colombianos que repartía por diferentes ciudades de Florida.
Desde Orlando hasta Los Cayos, recorrió largas distancias entregando comida mientras intentaba sostener a su familia y reconstruir su vida. Sin imaginarlo, ese trabajo también le permitió conectar con personas de distintas nacionalidades y crear una comunidad que terminaría transformando su historia.
Cubanos, venezolanos, argentinos, mexicanos, hondureños y, por supuesto, colombianos, empezaron a acercarse a sus productos y a su proyecto. Para Beto, ese periodo no solo representó supervivencia económica, sino también resiliencia y reinvención.
De vender comida a impulsar negocios latinos
Tras superar los momentos más complejos de la pandemia, Beto Chef comenzó una nueva etapa vinculada al contenido digital y la gastronomía. Ingresó a RCN Televisión Estados Unidos como chef y allí aprendió sobre cámaras, producción y redes sociales.
Más adelante creó “La Ruta Gastronómica Colombiana de la Florida”, un libro con cerca de 250 emprendimientos colombianos que buscaba apoyar a quienes también enfrentaban dificultades económicas tras la pandemia.
El crecimiento en redes sociales lo llevó a recorrer restaurantes de distintas culturas y documentar experiencias gastronómicas en Florida. Según contó, ya ha visitado alrededor de 2.500 restaurantes y actualmente cuenta con una aplicación móvil donde las personas pueden encontrar sitios para comer en más de 100 ciudades.
Para él, la clave de todo ha sido la conexión entre personas y el apoyo mutuo entre emprendedores. “Todo lo que hacemos con amor se devuelve con amor”, aseguró.
Hoy, Beto Chef afirma que su mayor riqueza no está únicamente en el dinero, sino en las historias, relaciones y oportunidades que ha logrado construir ayudando a otros negocios latinos a crecer en Estados Unidos.





























