Su estrategia en redes sociales y la innovación en bebidas lo han llevado a expandir su negocio rápidamente.
Noticias Internacionales.
A sus 18 años, Jacobo Mejía, oriundo de Palmira, Valle del Cauca, decidió tomar un camino distinto al de muchos jóvenes de su edad. Mientras otros optan por buscar estabilidad laboral, él apostó por el emprendimiento en Estados Unidos, llevando consigo un producto tradicional colombiano que hoy gana terreno en el mercado internacional: el mango biche.
Su iniciativa comenzó hace aproximadamente un año, justo después de graduarse del colegio. Con el respaldo de su familia, Mejía decidió arriesgarse y darle forma a una idea que conectara sus raíces con nuevas oportunidades en el exterior. Así nació su negocio, enfocado en la importación de pulpa de mango biche desde Colombia para transformarla en bebidas innovadoras.
Actualmente, su producto no solo se limita a una preparación tradicional. Ha logrado adaptarlo a tendencias del mercado, incorporándolo en frappés, cócteles y margaritas, lo que ha facilitado su entrada en restaurantes que manejan coctelería en Miami. Según relata, el mango biche combina fácilmente con bebidas como vodka, tequila o aguardiente, lo que amplía su versatilidad.
El crecimiento del emprendimiento ha sido significativo. Hoy, su producto se distribuye en más de 200 restaurantes, donde además capacita al personal sobre su preparación. Este proceso incluye el uso de ingredientes como limón, sal y hielo, que ayudan a potenciar el sabor característico del mango biche.
Uno de los factores clave en su expansión ha sido el uso de redes sociales, herramienta que, según el joven empresario, ha sido fundamental para posicionar su marca y conectar con nuevos clientes. Su estrategia digital le ha permitido visibilizar el producto y generar interés en un público diverso.
Más allá del éxito comercial, la historia de Jacobo Mejía refleja el impacto del emprendimiento joven colombiano en escenarios internacionales. Su apuesta por un producto típico del Valle del Cauca demuestra cómo la identidad cultural puede convertirse en una oportunidad de negocio y abrir puertas en otros países.




























