Sin empleo al inicio, decidieron invertir en un camión y hoy ofrecen más de 20 productos típicos.
Noticias Internacionales.
En la puerta de su casa en Miami hay una frase que resume todo: “Cada familia tiene una historia. Bienvenidos a la nuestra”. Así comienza el relato de Lady, Christian y su hija Brianna, una familia caleña que decidió dejar atrás su vida en el barrio El Poblado, en el oriente de Cali, para buscar nuevas oportunidades en Estados Unidos.
Tras vender su vivienda, tomaron una decisión que marcaría su rumbo: invertir el dinero en un camión, obtener los permisos necesarios y apostarle a un emprendimiento propio. Hoy, ese vehículo no solo es su fuente de ingresos, sino el símbolo de su esfuerzo y determinación.
En el camión preparan productos típicos que evocan su identidad caleña: cholados, mango viches, raspados, ensaladas de fruta, merengones y malteadas, entre otros. En total, ofrecen cerca de 24 opciones que, por ahora, comercializan en eventos mientras buscan un lugar fijo donde establecerse.
Un emprendimiento con sabor caleño
El inicio no fue fácil. Según relató Lady, al llegar al país norteamericano su esposo consiguió trabajo, pero ella no. Ante la falta de oportunidades laborales, decidieron emprender. Aunque inicialmente no contemplaban trabajar con comida, la necesidad los llevó a reencontrarse con los sabores tradicionales. “Esa necesidad se convirtió en una pasión y cada cosa que hacemos la hacemos con mucho amor”, aseguró.
En este proceso, Brianna ha jugado un papel clave. La hija de la pareja no solo ayuda en la entrega de productos, sino que también actúa como traductora y puente de comunicación con los clientes. Su participación ha sido fundamental para el funcionamiento del negocio y para la conexión con el público.

Para Christian, el camino se resume en avanzar con constancia. “Siempre la frase es un paso a la vez”, afirmó, destacando que su meta es seguir creciendo sin límites, llevando lo mejor de Colombia a cada cliente.
El emprendimiento, que lleva por nombre “Calidosos”, busca precisamente transmitir esa esencia: calidad, calidez y sabor. Mientras continúan recorriendo ciudades y eventos, esta familia mantiene firme su propósito de consolidar su negocio en un punto fijo y seguir construyendo un futuro lejos de su tierra, pero con sus raíces intactas.



























