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El hombre mandó a diseñar el útil para rendirle tributo a su fallecido padre.
Jhon Hinkle Jr. es un jugador profesional de bolos que decidió rendirle un tributo a su fallecido progenitor. El deportista estadounidense de 39 años de edad, mandó a diseñar una bola que adentro tuviera las cenizas de su padre para realizar un último juego por la memoria de Hinkle padre.
El campeón de la NCAA logró un juego perfecto, 300 puntos como tributo a su ser querido. Esta cifra su padre nunca pudo conseguir, por lo que el jugador asegura que esos trescientos puntos fueron obra de su padre. El protagonista de esta historia manifiesta que las cenizas le dan fuerza y mucha confianza para lograr las mejores puntuaciones.
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"Estaba hablando con mi hermano y le dije: 'Estoy disparando un 300 con esta pelota'. No puedo expresar lo que significa esta noche para mí. Papá disparó 298, 299, nunca tuvo un 300. Tenía la piel de gallina, escalofríos (…) Él estaba ahí", relató.
"Esto compensa tantas noches de crecimiento cuando dormíamos en una bolera mientras nuestros padres terminaban la noche de la liga", añadió Hinkle muy emocionado. Este el reporte de la noticia por parte de una cadena estadounidense:
Foto de portada: Captura de video
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