Su arquitectura, inspirada en la colonización antioqueña, recrea la estética de los pueblos tradicionales.
Noticias Colombia.
Colombia es un país de contrastes. En un mismo territorio conviven selvas, montañas, playas, ríos y pueblos que parecen detenidos en el tiempo. En medio de esa diversidad, el turismo de naturaleza y de pueblos con identidad ha ganado fuerza entre viajeros nacionales y extranjeros que buscan algo más que los destinos tradicionales.
Los pueblos colombianos, especialmente los del Eje Cafetero, Valle del Cauca, Antioquia y la Costa Caribe, se han convertido en joyas apetecidas por su arquitectura, sus colores, la calidez de su gente y la sensación de tranquilidad que ofrecen. Sin embargo, en el suroeste antioqueño existe un lugar que despierta aún más curiosidad: Cauca Viejo, conocido por muchos como el pueblo privado de Colombia.
Cauca Viejo pertenece al territorio de Jericó, Antioquia, y fue fundado en 1998 por un grupo de familias antioqueñas que compartían una misma visión: crear un espacio de descanso, belleza y conexión con la naturaleza, lejos del ruido de los grandes centros turísticos.
Hoy funciona como una urbanización privada de carácter residencial y turístico, lo que significa que no cualquier persona puede ingresar. Para visitarlo es indispensable contar con una reserva previa, ya sea en su hotel, en alguno de sus restaurantes o en las experiencias turísticas que allí se ofrecen.
Calles empedradas y casas que parecen de otro siglo
Desde el primer paso, Cauca Viejo sorprende. Sus calles empedradas, las fachadas coloridas y las casas con balcones y portones evocan la arquitectura de los pueblos antioqueños de hace más de 200 años. Sin embargo, todo es una ilusión bien lograda: las construcciones son de hace aproximadamente 30 años y fueron diseñadas para conservar la estética tradicional.
El pueblo cuenta con alrededor de 190 casas, muchas de ellas con piscinas, jacuzzis y amplios espacios verdes, pensadas para el descanso y la comodidad de residentes y visitantes. Cada rincón transmite calma y armonía.
El punto de encuentro es su plaza central empedrada, rodeada de vegetación, samanes y ceibas que ofrecen sombra natural. Allí se levanta una capilla inspirada en la basílica de Salamina, Caldas, que se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados del pueblo.
A pocos pasos se encuentran dos fondas tradicionales, espacios que mantienen viva la esencia paisa y se integran al ambiente tranquilo del lugar. Además, Cauca Viejo dispone de instalaciones deportivas, como canchas de tenis, fútbol y bol, que complementan la experiencia de descanso activo.
Situado a pocos minutos de las orillas del río Cauca, el pueblo ofrece experiencias que van desde recorridos históricos y culturales hasta actividades de aventura y contacto con la naturaleza. Cada tour permite descubrir el paisaje, la arquitectura y el ritmo pausado que definen a Cauca Viejo.
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