La Unidad Deportiva Panamericana lleva su nombre como homenaje a una trayectoria que marcó generaciones.

Noticias Cali.

La mañana de este jueves 7 de mayo de 2026 se confirmó en Cali la muerte de Jaime Aparicio Rodewaldt, una de las figuras más representativas en la historia del atletismo colombiano y referente del deporte vallecaucano.

Desde muy joven construyó su vida en la capital vallecaucana, ciudad donde terminó convirtiéndose en símbolo del deporte competitivo y de las grandes gestas atléticas del país.

Su nombre trascendió más allá de las pistas. Tanto fue su impacto en el deporte nacional que la emblemática Unidad Deportiva Panamericana de Cali fue bautizada en su honor, como reconocimiento a una carrera llena de títulos y representación internacional.

Un campeón que puso en alto el nombre de Colombia

Jaime Aparicio dejó una huella imborrable especialmente en la prueba de los 400 metros con vallas, disciplina en la que consiguió importantes triunfos a nivel continental.

Entre sus primeros logros sobresale la medalla de oro obtenida en los Juegos Bolivarianos de 1947, donde también alcanzó plata en los 400 metros planos. Aquellas competencias marcaron el inicio de una trayectoria que rápidamente empezó a destacar fuera del país.

Años después volvió a demostrar su nivel en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1950, competencia en la que nuevamente se quedó con el primer lugar en los 400 metros con vallas. Ese mismo dominio lo llevó a sobresalir también en los Juegos Panamericanos de 1951 disputados en Buenos Aires.

Una trayectoria llena de medallas internacionales

El atleta colombiano continuó ampliando su palmarés durante la década de los cincuenta. En 1954 defendió exitosamente su título en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, además de conseguir medalla de plata en los 200 metros planos.

Su rendimiento también brilló en el Suramericano de Sao Paulo, donde obtuvo oro en los 400 metros con vallas y plata en los 200 metros. Posteriormente, en los Juegos Panamericanos de 1955 realizados en Ciudad de México, volvió a subir al podio con una nueva medalla plateada.

Para 1956 sumó nuevos triunfos internacionales tras conquistar los 400 metros y los 400 metros con vallas en el Suramericano de Santiago, además de otra medalla de plata en los 200 metros.

La muerte de Jaime Aparicio representa la partida de uno de los nombres más importantes en la historia del deporte colombiano. Su legado quedó ligado para siempre al crecimiento del atletismo nacional y al desarrollo deportivo de Cali.

Generaciones de deportistas han reconocido en su trayectoria un ejemplo de disciplina, constancia y representación internacional, en una época donde abrirse camino en el deporte de alto rendimiento era mucho más complejo para los atletas colombianos.