Videos grabados dentro del apartamento serían clave en una investigación por posible intento de feminicidio.
Noticias Internacionales.
Un departamento lujoso en Recoleta, Buenos Aires. Cámaras de seguridad instaladas para cuidar mascotas. Y en esas grabaciones, un registro escalofriante de lo que la justicia argentina investiga como hechos de violencia extrema y una posible tentativa de femicidio.
El acusado es Patricio Albacete, ex jugador de la selección argentina de rugby Los Pumas. La denunciante es su esposa y ahora expareja, Pamela Pombo, entrenadora fitness reconocida en el mundo del deporte.
Se conocieron en un gimnasio, compartiendo la pasión por el deporte y la disciplina. Patricio Albacete, figura respetada del rugby internacional y parte de la generación dorada de Los Pumas, parecía la pareja perfecta para Pamela Pombo.
Pamela había dejado atrás su carrera como actriz y vedette para reinventarse en el mundo del fisicoculturismo. El romance fue vertiginoso. En junio de 2024 celebraron una boda ostentosa con más de 200 invitados, según han reconstruido medios argentinos.
Pero la felicidad duró apenas semanas. De acuerdo con el relato de Pamela, para agosto ya había comenzado un ciclo de violencia que se extendería durante siete meses de calvario.
La escalada de la violencia documentada
Las imágenes que Pamela presentó ante la justicia y que ya se difundieron en programas de TV y redes sociales son contundentes para la acusación.
Los videos muestran a Albacete forcejeando, sacudiendo, arrinconando e insultando a su esposa en distintas situaciones dentro del departamento que compartían.
“Ese es el más tranquilo que tengo”, declaró Pombo al revelar solo una fracción del material que asegura haber aportado al expediente judicial.
Los episodios de violencia, según el testimonio de la víctima, se desencadenaban principalmente por celos e infidelidades. En uno de los casos, Pamela contó que había encontrado una tanga en el automóvil de su esposo. Ese hallazgo habría detonado una discusión que, de acuerdo con su versión, terminó en agresión física.
El patrón del maltrato: psicológico, físico y económico
La violencia no se habría limitado a los golpes, siempre según la denuncia de Pamela.
Ella describe un patrón de maltrato integral que incluía agresiones psicológicas constantes, acusaciones infundadas y control económico.
Según su testimonio, invirtió sus ahorros en un emprendimiento vinculado a su esposo, dinero que ahora no puede recuperar. Esa situación también la expuso en medios de comunicación argentinos.
“Hace siete meses que vivo en alerta, hace siete meses que no duermo, hace siete meses que no como bien”, describió Pamela el estado de terror permanente en el que asegura que vivía.
Intentaron terapia de pareja y buscaron soluciones. Pero, de acuerdo con lo que ella relata, la situación solo empeoraba.
La estrategia de silenciamiento
Cuando finalmente decidieron separarse, según el relato de Pamela, Albacete habría desplegado una estrategia para controlar el relato.
Le pidió que no dijera nada públicamente, prometiendo manejar la separación “de mutuo acuerdo, en buenos términos”.
Mientras tanto, ella afirma que él ya estaba contando su versión en el gimnasio donde ambos entrenaban. “A las tres semanas me entero por mis alumnas que ya sabía todo el mundo en el gimnasio”, relató.
“Evidentemente él quería que yo no contara para ir a contar su versión”, añadió Pamela sobre lo que considera un intento de manipulación post-separación.
Las medidas judiciales y lo que viene
La denuncia de Pamela Pombo activó el protocolo de protección para víctimas de violencia de género en Argentina.
De acuerdo con lo informado por su abogada, Ivana Lorena Crea, la justicia ordenó la exclusión de Albacete del hogar compartido por 90 días.
También le impuso una restricción perimetral de 200 metros y le prohibió cualquier tipo de contacto con su expareja. Además, se otorgó a Pamela un botón antipánico.
La causa penal avanza en una fiscalía porteña, con calificaciones que incluyen lesiones, violencia de género y una posible tentativa de homicidio/femicidio. Todavía no hay una condena y el proceso se encuentra en etapa de investigación.
El caso ha generado conmoción en Argentina, no solo por la gravedad de los hechos denunciados, sino por el perfil público de ambos protagonistas.
Albacete, admirado durante años como deportista de élite, enfrenta ahora acusaciones que podrían cambiar su vida para siempre. Su situación judicial se sigue definiendo en tribunales.
Un mensaje para otras víctimas
La decisión de Pamela de hacer pública su denuncia y mostrar parte de los videos representa un acto que ella misma presenta como un gesto de valentía y un pedido de justicia.
Su exposición puede inspirar a otras víctimas de violencia de género a buscar ayuda. Organizaciones y especialistas recuerdan que el maltrato puede ocurrir en cualquier contexto social y económico, y que el silencio tiende a proteger al agresor más que a la víctima.
“La frustración, el miedo, las ganas de sostener la relación, intentar creer que puede cambiar”, explicó Pamela sobre por qué tardó en denunciar.
Son palabras que resuenan en miles de mujeres que atraviesan situaciones similares en Argentina y el mundo. Hoy observan con atención cómo avanza esta causa en la justicia.




























