Más de 30 recién nacidos fueron evacuados y los más delicados tuvieron que ser trasladados a otras instituciones de Cali.
Noticias Cali.
El terremoto del pasado lunes 10 de agosto puso a prueba a cientos de equipos médicos en Cali. Uno de ellos fue el de CIRENA, la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario del Valle, donde la prioridad fue sacar a los bebés y ponerlos a salvo.
María Isabel García, pediatra javeriana y neonatóloga de la Universidad del Valle, recuerda esos minutos como una carrera contra el tiempo. Mientras la tierra se movía, el personal comenzó a evacuar a los recién nacidos que estaban en la unidad.
“Cuando la tierra tembló, ahí estuvimos para ellos”, contó la especialista al recordar cómo actuó el equipo durante la emergencia.
Los primeros en salir fueron los bebés de cuidados básicos e intermedios, quienes requerían menos soporte. En esos primeros minutos, trabajadores del hospital ayudaron a recibirlos mientras el personal médico continuaba evacuando a los demás.
“Cada persona del hospital que estaba nos recibió un bebé como si fuera hijo de cada uno de ustedes”, relató García, al destacar el apoyo que encontraron dentro del HUV.
Los bebés más graves también fueron evacuados
La evacuación no terminó con los recién nacidos que tenían menores necesidades de atención. El equipo tuvo que regresar por los bebés más delicados, incluidos aquellos que estaban ventilados y dependían de equipos para mantenerse con vida.
En total, fueron evacuados más de 30 bebés de CIRENA. El personal tuvo que llevarlos hasta un espacio habilitado en la calle, donde improvisaron las condiciones necesarias para continuar con su atención.
“Nos ubicamos en la calle, en un espacio que nos habilitaron, como pudimos con cunas, con fórmulas que logramos sacar”, explicó la neonatóloga.
Después comenzó otra parte de la emergencia: trasladar a los bebés que necesitaban atención especializada a otras instituciones de la ciudad.
Más de 20 recién nacidos fueron llevados a diferentes centros médicos. La Clínica Imbanaco, la Fundación Valle del Lili, la Clínica de los Remedios y el Hospital San Juan de Dios abrieron sus puertas para recibirlos.
La profesional destacó que, en medio de la emergencia, las instituciones no pusieron obstáculos para recibir a los pequeños. “Solo nos abrazaron y nos dijeron: ‘sigan, sigan’”, recordó.
La solidaridad también fue clave durante la emergencia
Para la especialista, lo ocurrido durante el terremoto no solo mostró la capacidad de respuesta del personal médico. También dejó una muestra de solidaridad entre trabajadores de diferentes instituciones y ciudadanos que ayudaron a que los bebés pudieran ser trasladados y atendidos.
CIRENA resultó afectada por el terremoto, pero el equipo logró mantener su misión en medio de las dificultades. Algunos de los bebés permanecen en otras instituciones, bajo cuidado médico especializado.
“CIRENA tembló, CIRENA se está recuperando, CIRENA en este momento está herida pero sigue fuerte”, dijo García al hablar de la unidad y del trabajo de quienes estuvieron al frente durante la emergencia.
La médica cerró su mensaje agradeciendo a quienes ayudaron durante esos momentos y destacando que los bebés lograron quedar a salvo.
Hoy, más de 30 recién nacidos que fueron evacuados están bajo cuidado médico. Para el equipo de CIRENA, la emergencia dejó miedo, incertidumbre y heridas, pero también una certeza: en los momentos más difíciles, la solidaridad puede convertirse en una forma de salvar vidas.
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